miércoles, 30 de noviembre de 2011

Letras... Una cuestión personal


¿Hasta dónde eres capaz de llegar por perseguir un sueño, por trivial o superfluo que sea éste? ésta interrogante se me vino a la cabeza mientras leía esta novela de Oé Kenzaburo (bueno, la verdad no es la única vez que se me viene a la cabeza, pero la novela lo refrescó).

Es la segunda obra que leo del autor y la verdad, si se adentran en la narrativa de este señor, se darán cuenta de por qué repite. Nos relata un episodio en la vida de Bird, un profesor de inglés en un instituto pre-universitario de Tokio que está a punto de ser padre, pero que tiene un sueño: ver el cielo de África. En este personaje, Kenzaburo nos muestra lo peor y lo mejor de la naturaleza humana, una novela realmente cruel, llena de sentimientos contradictorios y existenciales plasmados de forma brutal y descarnada.

He aquí la sinopsis y el ejemplar en cuestión.

Nota: No lean el prólogo antes de terminar la novela.

Una de las mejores y más crueles novelas de Kenzaburo Oé, animada de una extraña violencia interior, cuenta la terrible odisea de Bird, un joven profesor de inglés abrumado por una cenagosa existencia cotidiana en el Japón contemporáneo.

martes, 22 de noviembre de 2011

Letras... Desgracia


Una novela donde J. M. Coetzee trata muchos dilemas morales con los que se tiene que enfrentar el hombre moderno. A pesar de ser una novela de poca extensión son tantos los temas filosóficos que el autor trata en la obra, que al finalizar el libro no podía creer como en tan pocas líneas J. M. Coetzee lograra mover tantos hilos.

Hermosamente dura, una que definitivamente será del agrado de ustedes.

A los cincuenta y dos años, David Lurie tiene poco de lo que enorgullecerse. Con dos divorcios a sus espaldas, apaciguar el deseo es su única aspiración, sus clases en la universidad son un mero trámite para él y para los estudiantes. Cuando se destapa su relación con una alumna, David, en un acto de soberbia, preferirá renunciar a su puesto antes que disculparse en público. Rechazado por todos, abandona Ciudad del Cabo y va a visitar la granja de su hija Lucy. Allí, en una sociedad donde los códigos de comportamiento, sean de blancos o de negros, han cambiado, donde el idioma es una herramienta viciada que no sirve a este mundo naciente, David verá hacerse añicos todas sus creencias en una tarde de violencia implacable. Una historia profunda, extraordinaria, que por momentos atenaza el corazón, y siempre, hasta el final, subyuga.



miércoles, 16 de noviembre de 2011

Letras... Seda

Hay libros que te quitan el aliento y no te dejan respirar hasta que los terminas, este fue mi caso con esta excelente novela de Alessandro Baricco, la leí en una cola (siempre hay cosas "nutritivas" que hacer durante la cola). Una hermosa historia de un amor particular.

Hervé Joncour compra y vende gusanos de seda. Esto le lleva a realizar un viaje que cambiará su vida. Hervé Joncour lleva una vida anodina en su pueblo, `Era, por otra parte, uno de esos hombres a los que les gusta asistir su propia vida, considerando impropia cualquier ambición de vivirla.` El caso es que Hervé está tan tranquilo viviendo esa vida hasta que un viaje a Japón cambia completamente sus metas y expectativas. Durante una operación de compra de gusanos de seda ve a alguien que le impresiona profundamente. Nace una pasión, ideal de muchos hombres, basada en varias características de ella.

 Alessandro Baricco presentaba la edición italiana de Seda con estas palabras: Ésta no es una novela. Ni siquiera es un cuento. Ésta es una historia. Empieza con un hombre que atraviesa el mundo, y acaba con un lago que permanece inmóvil, en una jornada de viento. El hombre se llama Hervé Joncour. El lago, no se sabe.



Letras... Blanco nocturno


Quizás esperaba mucho más de una novela ganadora del premio Rómulo Gallegos, pero debo ser franca, Ricardo Piglia no me sorprendió con su Blanco Nocturno, la novela se me presentó ondulante, a veces me atrapaba y otras tantas se me hacía insufrible.

La verdad, me aburrió, y son muy contadas las veces que digo esto de un libro. Primero, porque ese estilo "policial" mezclado con la historia de una familia campestre no me pareció una mezcla acertada, pero en fin esas son simplemente mis opiniones y yo no soy la dueña de la verdad absoluta y muchos menos una experta, así que les dejo a ustedes la responsabilidad de hacerse su propia opinión. 

Tony Durán, un extraño forastero, nacido en Puerto Rico, educado como un americano en Nueva Jersey, fue asesinado a comienzos de los años setenta en un pueblo de la provincia de Buenos Aires. Antes de morir, Tony ha sido el centro de la atención de todos, el admirado, vigilado, diferente pero también el fascinante. Había llegado siguiendo a las bellas hermanas Belladona, las gemelas Ada y Sofía, hijas de una de las principales familias del lugar. Las conoció en Atlantic City y urdieron un feliz trío sexual y sentimental hasta que una de ellas, Sofía, «quizá la más débil o la más sensible», desertó del juego de los casinos y de los cuerpos. Tony Durán continuó con Ada y la siguió cuando ella volvió a la Argentina, donde encontró su muerte. A partir del crimen, esta novela policíaca muta, crece, y se transforma en un relato que se abre y anuda en arqueologías y dinastías familiares, que va y viene en una combinatoria de veloz novela de género y espléndida construcción literaria. 

El centro luminoso del libro, cuyo título remite a la cacería nocturna, es Luca Belladona, constructor de una fábrica fantasmal perdida en medio del campo que persigue con obstinación un proyecto demencial. La aparición de Emilio Renzi,el tradicional personaje de Piglia, le da a la historia una conclusión irónica y conmovedora. Situada en el impasible paisaje de la llanura argentina, esta novela poblada de personajes memorables tiene una trama a la vez directa y compleja: traiciones y negociados, un falso culpable y un culpable verdadero, pasiones y trampas. Blanco nocturno narra la vida de un pueblo y el infierno de las relaciones familiares.


martes, 8 de noviembre de 2011

Letras... Ácido sulfúrico


Ácido, realmente ácido, pero ¿qué novela distópica no lo es?.

Últimamente me han caído en las manos muchas novelas con esta temática, y debo confesar que las novelas distópicas me asustan un poco, por aquello de que todo lo que el hombre puede imaginar es susceptible de ser creado.

Amélie Nothomb nos presenta una criatura casi celestial, Pannonique, encerrada en un show de estos llamados "realitys", que pone de manifiesto la naturaleza morbosa de los seres humanos. Si bien el show lleva la crueldad televisiva hasta el absurdo, no deja de ser una parodia de lo que realmente se ve en ese tipo de programas. Pannonique es la flor en el basurero, la ninfa Egeria que insufla esperanzas en su grupo.

Aunque la novela no fue de mi total agrado, algo que me gustó mucho de la misma es el tema de la imaginación como un escape de los tormentos, sé que muchos estarán de acuerdo conmigo.

La sinopsis y el ejemplar.

El último grito en programas televisivos de entretenimiento se llama «Concentración». Por las calles de París se recluta a los participantes de este reality show, que serán trasladados al plató en vagones precintados como los que trasportaban a los judíos durante el exterminio nazi y, después, internados en un campo. Ante las cámaras de televisión, los prisioneros son golpeados y humillados. El clímax llega cada semana, cuando los telespectadores ejercen el televoto: desde sus casas pueden eliminar-ejecutar a uno de los participantes. Pannonique, una estudiante de gran belleza, es reclutada. Zdena, una mujer sin empleo, se enamora de ella. Una pareja fatal: la víctima y el verdugo. Cuando la audiencia tiene que votar sale a la luz el sadismo inconsciente del público que deplora el horror pero es incapaz de perderse una entrega. Una historia que sirve como crítica de un mundo brutal y crudo de hipocresía bienpensante: un mundo en el que incluso la denuncia del sistema pertenece al sistema. 


sábado, 5 de noviembre de 2011

Letras... El país de las últimas cosas


Una novela distópica en la que Paul Auster nos lleva a conocer el país de las últimas cosas, a través de la palabras de Anna, un país donde reina la miseria extrema de esa que borra los límites del comportamiento social aceptable, pero que te hace mirar con mayor respeto las cosas que hoy te rodean.

He aquí la sinopsis del libro y el ejemplar en cuestión.

Anna Blume cuenta, en una carta, enviada desde una ciudad sin nombre, lo que sucede en “El país de las últimas cosas”. Anna está allí para buscar a su hermano William, y describe una tierra en la que la búsqueda de la muerte ha reemplazado a los avatares y negocios de la vida: las clínicas de eutanasia y los clubes para el asesinato florecen, mientras que los atletas y corredores no se detienen hasta caer literalmente muertos de cansancio, y los saltadores se arrojan de los tejados. Pero Anna intentará sobrevivir en ese país devastado, donde todo lo que existe es posiblemente el último ejemplar de su especie.