lunes, 31 de octubre de 2011

Letras... La soledad era esto



La soledad es un ente mutable, adquiere la forma que le da quien la percibe, y Elena Rincón la percibe así:

"Bueno, pues la soledad era esto: encontrarte de súbito en el mundo como si acabaras de llegar de otro planeta del que no sabes por qué has sido expulsada. Te han dejado traerte dos objetos (en mi caso, la butaca y el reloj) que tienes que llevar a cuestas, corno una maldición, hasta que encuentres un lugar en el que recomponer tu vida a partir de esos objetos y de la confusa memoria del mundo del que procedes. La soledad es una amputación no visible, pero tan eficaz como si te arrancaran la vista y el oído y así, aislada de todas las sensaciones exteriores, de todos los puntos de referencia, y sólo con el tacto y la memoria, tuvieras que reconstruir el mundo, el mundo que has de habitar y que te habita. ¿Qué había en esto de literario, qué había de divertido? ¿Por qué nos gustaba tanto?"

Juan José Millas nos mustra en esta historia, algo que ya sabemos, pero que tendemos a olvidar y es que podemos estar en la soledad más absoluta incluso rodeados de gente, y como esa "soledad en compañía" puede llegar a destruirnos o a reconstruirnos.

He aquí el ejemplar, por si se animan a sumergirse.


Letras... El último encuentro.



¿Es la intención una traición? ¿Es cobardía el huir de lo peor de nosotros mismos? Estas y muchas otras interrogantes se me vinieron a la cabeza al leer esta obra de Sándor Márai. El último encuentro es una historia de traición, de amistad, de pasiones desenfrenadas, que nos muestra una de las peores facetas del ser humano, la de traidor, la de animal pasional que domina al racional.

Fueron varias las líneas que “subrayé” de esta novela, pero he aquí un extracto que me pareció de lo más interesante.

“No es verdad que la fatalidad llegue ciega a nuestra vida, no. La fatalidad entra por la puerta que nosotros mismos hemos abierto, invitándola a pasar. No existe ningún ser humano lo bastante fuerte e inteligente para evitar mediante palabras o acciones el destino fatal que le deparan las leyes inevitables de su propia naturaleza.”

Bueno, no me queda más que invitarlos a sumergirse en esta historia, esperando que la disfruten tanto como yo, que, francamente, la disfruté en cantidades absurdas.



miércoles, 12 de octubre de 2011

Letras... Al sur de la frontera al oeste del sol

Sí, otra vez Haruki Murakami, ¿Algún problema? y es que tengo que ser franca, estoy enamorada de la narrativa de este condenado. En este caso el protagonista de la historia es Hajime un empresario de mediana edad que se verá envuelto en situaciones un tanto extrañas, de las cuales no podremos descifrar si son realidad o  producto de la imaginación del personaje. 

En esta novela vuelven a aparecer las innumerables referencias musicales que tanto me gustan de Marukami, de hecho parte del título de la novela es una referencia musical, ya que alude a la canción South of the border de Nat King Cole.

He aquí la sinopsis y el ejemplar, lean a Murakami, no se arrepentirán. (Ah y gracias a ti)

Hajime es un hombre moderadamente feliz, casado, padre de dos niñas y dueño de un club de jazz, cuando se reencuentra con Shimamoto, una vieja amiga de la infancia y la adolescencia de la que no había vuelto a tener noticias. Ambos, hijos únicos, habían compartido aficiones y secretos en la escuela primaria, y ahora, varios años después, se sienten atraídos sin remedio. Hajime, obesionado, parece dispuesto a dejarlo todo por ella... Con inquietante sutileza, Murakami nos cuenta una historia clásica de amores perdidos y recobrados, de la consumación de una promesa de plenitud, que destila la indefinible sensación de desajuste con el mundo que acucia al hombre contemporáneo.


Letras... El quinto hijo


¿Realmente somos arrogantes al pretender ser felices? Esta es la pregunta que Harriet y David intentan responderse, un matrimonio inglés que a principios de los setenta intentan llevar una vida hogareña muy distinta de lo que la época se considera apropiado. 

No había leído a Doris Lessing, esta es la primera obra de ella que cae en mis manos (muy agradecida contigo por habérmela facilitado) y debo decir que quedé gratamente sorprendida, la historia me conmovió y me atrapó de una forma muy especial.

Al principio puede parecer una historia bastante simple, eso de los amores a primera vista y el encuentro romántico que te pone la vista en forma de túnel, tienden a hacerte pensar de esa forma, pero a medida que te adentras en las historia te das cuenta de que es mucho más que eso.

En esta ocasión les quedaré debiendo el ejemplar, más no así la sinopsis. Espero que se animen.

Cuando Harriet y David Lovatt se casaron querían las mismas cosas: amor, fidelidad, una buena casa y una vida familiar convencional, sin complicaciones. Al principio fueron muy felices. Los hijos llenaron sus vidas y los parientes y amigos frecuentaron su hogar acogedor. Pero todo cambió al llegar el quinto hijo. Harriet y David descubrieron que habían traído al mundo a un ser extraño y sombrío, que no tenía nada de inocente. El quinto hijo creció rápidamente y se convirtió en un chico violento, maligno, casi monstruoso. La madre no lograba sentir amor por él. Sus hermanos tampoco. Le temían, en cambio.

Este nuevo libro de Doris Lessing es estremecedor. Es una reflexión severa e implacable sobre la incapacidad del hombre para reconocer y enfrentar los aspectos más oscuros y brutales de la naturaleza humana.





sábado, 8 de octubre de 2011

Otras... Homenaje Póstumo


Homenaje Póstumo

Hoy mi homenaje póstumo, es a tu recuerdo lacerante, que como soga al cuello solía aprisionarme hasta dejarme sin oxigeno.

Hoy mi homenaje póstumo es al recuerdo de tu tacto, al recuerdo de tu olor, al recuerdo de tu temperatura, que como cuchillos afilados solían penetrar en mi alma.

Hoy mi homenaje póstumo es a tu silencio, que jamás pronunció mi nombre cuando más necesitaba oírlo de tus labios.

Hoy mi homenaje póstumo es a mi locura y a tu exceso de cordura, que te hizo abandonar mi demente seguridad.

Hoy mi homenaje póstumo es a tus lágrimas de risa de las que nunca más volveré a ser causa.

Hoy mi homenaje póstumo es a tu imagen en mi mente.