sábado, 13 de agosto de 2011

Letras... Derrota


Esta Derrota, que no es una derrota sino un triunfo, le pertenece a mi paisano Rafael Cadenas, lo leí ésta mañana y como siempre terminé llorando rodeada de extraños en el metro, se los dejo aquí más espero que no los haga llorar.

Derrota

Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo que creí
que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud. es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi
flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final.



sábado, 6 de agosto de 2011

Letras... Cuentos completos


"Hay que leer a Cortázar. Siempre." eso dice Mario Vargas Llosa en la contraportada de este tomo, y estoy totalmente de acuerdo con él.

No reseñaré el tomo uno, me parece falto de todo y además es redundar, se ha dicho tanto y de tanta calidad acerca de Julio Cortázar, que lo que yo diga se sumergirá en un mar de piedras grandes como un grano minúsculo, así que sólo les dejaré una foto de mis ejemplares (me parecen lo más bello que puede existir) y el texto de Mario Vargas Llosa de la contraportada.

Hay que leer a Cortázar. Siempre. Sus cuentos son la pintura genial del sueño de seres improbables, llenos de ternura, ausentes, mágicos. Son la mejor síntesis de su literatura, a la que nos acerca el prólogo de Mario Vargas Llosa, y son también la oportunidad de aproximarse a su capacidad para crear con las palabras una atmósfera que se parece a un viaje interminable en el que él nos conduce con su mano maestra. Tres volúmenes excepcionales escritos por este cronopio inmortal, uno de los mejores cuentistas del siglo XX.