domingo, 6 de marzo de 2011

Letras... Sputnik, mi amor


Haruki Murakami nunca dejará de sorprenderme, todas las novelas que he leído me han dejado una sensación agradable, creo que esa es la esencia de un buen escrito, si el mismo produce sentimientos en el lector, entonces podemos afirmar que se va por buen camino. Raras veces me engancho con un escritor, de hecho no me gusta hacerlo, corro el riesgo de perderme de otros muy buenos, pero al parecer Murakami merece el intento de adentrarse más en él.

Sputnik, mi amor, es una hermosa novela, no sé si romántica, no creo que lo sea, es una novela enigmática, donde, vuelven a mezclarse la pasión, la sensualidad, la soledad y la fina línea que divide el mundo real del mundo onírico. Personalmente me encantó la explicación del título de la novela, es sencillamente hermoso, y una frase en especial captó mi atención y es "Es que, cuando te disparan, sangras" una máginifica metáfora de la relación causa y efecto.

Como siempre, el resumen y el ejemplar en cuestión, y doy las gracias nuevamente.

Perdidos en la inmensa metrópoli de Tokio, tres personas se buscan desesperadamente intentando romper el eterno viaje circular de la soledad; un viaje parecido al del satélite ruso Sputnik, donde la perra Laika giraba alrededor de la Tierra y dirigía su atónita mirada hacia el espacio infinito. El narrador, un joven profesor de primaria, está enamorado de Sumire, a quien conoció en la universidad. Pero Sumire tiene una única obsesión: ser novelista; además se considera la última rebelde, viste como un muchacho, fuma como un carretero y rechaza toda convención moral. Un buen día, Sumire conoce a Myû en una boda, una mujer casada de mediana edad tan hermosa como enigmática, y se enamora apasionadamente de ella. Myû contrata a Sumire como secretaria y juntas emprenden un viaje de negocios por Europa que tendrá un enigmático final.


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