domingo, 31 de enero de 2010

Otras... ¿Patriotismo? No gracias, ¿Nacionalismo? No, menos.


Quizás después de leer este post, mucha gente me tilde de vendepatria o algún otro insulto de esos rebuscados que se escuchan hoy en día, pero creo que mi mayor virtud es, y siempre será, la franqueza por lo que debo expresar sin tapujos lo que pienso, y es esa misma franqueza lo que me hace inmune a cualquier insulto que sea producto de ejercer mi derecho a expresar lo que pienso y creo.

Patriotismo, la wikipedia lo define como "el sentimiento que tiene un ser humano por la tierra natal o adoptiva a la que se siente ligado por unos determinados valores, cultura, historia y afectos" y con respecto al nacionalismo acota lo siguiente "es una ideología y un movimiento social y político que surgió junto con el concepto de nación", es decir que todo es cuestión de un pedazo de tierra con límites y fronteras, con determinada cultura y costumbres en la que se tuvo el azar de nacer o vivir.

Hasta aquí todo está bien, no lo voy a negar es inevitable que el ser humano, cual esponja, absorba las costumbres y modismos propios del sitio en el que habita, y es total y enteramente comprensible que si le agradan esas costumbres termine por tomarles cariño, sería una hipócrita si negara que me encanta haber nacido en un país en donde se desayuna con arepas y café con leche, y sería el colmo de la hipocresía decir que no me siento afortunada por haber nacido en el hemisferio sur y que por ello bailar salsa o merengue lo haya aprendido casi al mismo tiempo que caminar.

Pero veámoslo de esta forma, mi papá nació en un pequeño pueblo llamado Agua Salada en el estado Lara, por lo que si atendemos al significado etimológico de la palabra patriotismo (del griego patriotes, patris + otes, perteneciente a la tierra del padre) mi patria se reduce a una decenas de casas que rodean una laguna de agua salada, que conocí y visité en sólo dos ocasiones en mi vida. 

¿No sería mejor pensar que mi patria va desde esa laguna de agua salada hasta las mismísimas estepas rusas? El patriotismo es variable y cambiante, el nacionalismo nació con las naciones y por ende con los límites geográficos, así que no nos engañemos ni dejemos que nos engañen, patriotismo y nacionalismo son armas que usan los “líderes” para manipular masas y enviarlos a una guerra a morir por causas que ellos mismos no morirían, y en el peor de los casos lo usan para dividir a los habitantes de un mismo pedazo de tierra haciéndoles creer a unos que los otros no aman la “patria”.

Si mañana me dijesen que eliminaríamos el país, porque en un arranque de inteligencia de los líderes mundiales se piensa crear un orden global, yo con gusto quemaría las banderas, porque prefiero quemar trapos de colores que insultar o matar seres humanos.

Yo prefiero cantar como Facundo Cabral “No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad, ni porvenir, y ser feliz es mi color de identidad.”

El patriotismo es la virtud de los depravados. Oscar Wilde.

Nunca se tendrá un mundo tranquilo hasta que se extirpe el patriotismo en la raza humana. George Bernard Shaw.

Todo imbécil execrable, que no tiene en el mundo nada de que pueda enorgullecerse, se refugia en este último recurso, de vanagloriarse de la nación a que pertenece por casualidad. Arthur Schopenhauer

sábado, 23 de enero de 2010

Letras... La tienda de los deseos malignos

Definitivamente es Stephen King, un genio del suspenso que hace que las situaciones más inverosimiles te pongan los vellos de punta.

Yo, personalmente, suelo hacer muchas analogías a la vida real cuando leo un libro, y aunque La Tienda de los Deseos Malignos sea pura ficción, quienes lo hayan leído o quienes se aventuren a hacerlo, tendrán que estar de acuerdo conmigo en que todos en algún momento hemos conocido a un personaje muy similar al señor Leland Gaunt, el monstruo de esta historia.

El pequeño pueblo de Castle Rock recibe en su comunidad comercial una nueva tienda, "Cosas Necesarias" en apariencia no es nada espectacular, pero parece tener en sus estantes un objeto para todo el que la visita, un objeto que las personas no pagarán con mucho dinero, pero que si tiene un precio muy alto.

Sólo se me ocurre una frase al terminar de leer este libro: "Ten cuidado con lo que deseas porque podría hacerse realidad".

jueves, 21 de enero de 2010

Otras... Del poder de las palabras y la tolerancia



A veces me pregunto si la gente tiene idea del poder de las palabras que salen por su boca o de las que  con el pincel del teclado plasma en la pantalla, yo voy a darle un voto de fe al ser humano y voy a suponer que no.

La realidad no existe, una vez lo leí en alguna parte, la realidad es una percepción individual, es decir, cada uno de nosotros vemos una realidad distinta incluso ante la misma situación, por lo tanto, lo que para una persona podría ser una tontería, para otra tiene mucho significado, mi humilde opinión es que en esa frase "la realidad no existe" se esconde el porque los seres humanos no medimos nuestras palabras.

Como a mi no me alteran ciertas palabras, asumo entonces que quienes están en mi entorno tampoco serán alterados y por ende las pronuncio, y no sólo las pronuncio, las grito a los cuatro vientos para ser más ofensiva, no sé si esto tenga que ver con el hecho de que uno de mis propósitos para este año sea no hacer sufrir, que le he estado dando tantas vueltas al asunto.

El que yo no esté de acuerdo con ciertos planteamientos, no me da derecho a insultar u ofender a quienes los defienden, cada quien ve la vida desde su punto de vista particular y ese punto de vista es tan válido como el mio y se merece igual respeto, ¿Por qué tildar a alguien de tal o cual por su tendencia política, sus preferencias sexuales, su color de piel o sus gustos musicales?. Que monótono sería el mundo si todos fuésemos iguales.

"No comparto tu opinión pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarla" No sé de quien es esta frase, pero me parece muy acertada y oportuna, debería convertirse en nuestra filosofía de vida.

domingo, 10 de enero de 2010

Otras... Twitter como una lupa



Primero que nada tengo que reconocer que estoy enganchada al Twitter, no soy de las que tuitea mucho, ni soy de las que tiene decenas de miles de seguidores y seguidos, pero confieso que me gusta más hacer de voyeour 2.0 y revisar timelines, enterándome así de los puntos de vista de la gente que son tan diversos y numerosos como la gente misma.

En Twitter sigo tres tipos de personas, las primeras son las personas que conozco y con las que comparto en el mundo 1.0, estas son generalmente las que sigues en un inicio e incluso son las que te enseñan como funciona el asunto. Las segundas son las personas que no conoces en el mundo 1.0 pero que sigo porque leí su timeline o blog y me gustó lo que vi, en mi caso estas son más numerosas que las primeras. Las terceras no son personas como tal, puede ser una revista, un periódico o una empresa, estos últimos son los más escasos pero los me mantienen informada ya que me niego a tener un televisor.

Sigo una rutina a la hora de seguir a alguien cuando recibo un follow, generalmente voy a su perfil, leo su bio y husmeo en su timeline, si lo que leo es de mi agrado simplemente lo sigo de vuelta, de lo contrario no lo haré y es que el timeline dice tanto de nosotros, mucho más que nuestra bio y definitivamente miles de veces más que nuestra foto, dice tanto que podríamos decir que actúa como un lente amplificador magnificando nuestros defectos y virtudes. Si, si una persona es intolerante con toda seguridad lo será mucho más en Twitter, atacando con saña a las personas que sigue y expresan opiniones contrarias a la suya, si una persona es mal educada, con seguridad no contestará o agradecerá si respondiste alguna de sus preguntas, si tiene baja autoestima con seguridad lo expresará con un unfollow a aquellos quienes no le siguen, pero no sólo lo negativo se magnifica, también si eres atento y cordial con seguridad lo serás mucho más en el 2.0, es que estar allí comentando cada cosa que nos pasa por la mente o expresando nuestras opiniones acerca de tal o cual asunto, es análogo a poner nuestra personalidad bajo el lente de una lupa.

Bajo el lente de esa lupa he encontrado personas maravillosas con los que hoy comparto día a día y que quizás no habría conocido de no ser por este medio, he conocido gente interesante que me enseña cosas que no sabía, gente graciosa que me hace reír y hasta me cambia el humor, gente amiga que te levanta el ánimo y siempre te ofrece una sonrisa, he descubierto el lado humano de algunas celebridades que pensé que no lo tenían y también he descubierto que algunas que creía que lo tenían carecen de el, y aunque parezca increíble he descubierto que hasta ciertas corporaciones se interesan más por ti que tus “amigos” 1.0.

sábado, 9 de enero de 2010

Letras... Poemas de Mario Benedetti



En esta ocasión, quiero compartir algunos de mis poemas favoritos de Mario Benedetti, con el riesgo de desnudar el alma y dejar ver más de lo debido. Que los disfruten.

Estados de ánimo

A veces me siento
  como un águila en el aire.
   -Pablo Milanés

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.


Hagamos un trato

Cuando sientas tu herida sangrar 
  cuando sientas tu voz sollozar 
  cuenta conmigo.
  (de una canción de Carlos Puebla) 

Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.