martes, 12 de octubre de 2010

Letras... Asesinos sin rostro


Cuando tienes como hábito leer y la gente lo sabe y conoce cuanto lo disfrutas generalmente quiere compartir contigo cualquier lectura que tenga en casa. Así llegó este libro a mis manos, una compañera de trabajo dijo tener algo que quizás me interesara leer, me lo trajo y heme  aquí haciéndoles el comentario del libro.

Henning Mankell es un autor al estilo de Agatha Christie, ¿Saben? escriben siempre el mismo género, grandes cantidades de libros en los que el protagonista siempre es el mismo detective. El Hercules Poirot de Mankell es Kurt Wallander un policía maduro con una hija problemática, una esposa que lo abandona y un padre casi senil que odia su carrera policíaca. Sí, como la mayoría de los detectives, dectectives ficticios claro está, Kurt Wallander tiene un desastre de vida personal.

Esta historia en particular, deja mucho que desear, la verdad en ningún momento logró atraparme, nunca logró invitarme a leer más o a querer hacerme de otro libro del mismo autor (dudo que lo haga) y para ser ciento por ciento franca, terminé de leer el libro por una cuestión de cortesía para con quien amablemente quiso compartir conmigo algo que leer. Tal vez para quien guste de este tipo de historias de detectives si sea una lectura entretenida, así que por eso les dejo aquí el texto de la contraportada y el ejemplar en cuestión.

Kurt Wallander atraviesa uno de los momentos más sombríos de su vida personal (sus relaciones familiares son un desastre, está ganado peso, bebe mucho y duerme poco) cuando tiene que ponerse al frente de la investigación del asesinato de un apacible matrimonio de ancianos en una granja de Lenarp. El marido ha sido horriblemente torturado y la mujer muere estrangulada poco a poco, con el tiempo justo de pronunciar antes de morir la palabra "extranjero". Kurt Wallander y sus colegas deberán enfrentarse no sólo a un asesino muy especial, que tiene  la sangre fría de alimentar a los caballos del establo después del crimen, sino a una comunidad irascible, presa de insospechados prejuicios raciales. Wallander sabe de sobra que la pacifica apariencia de algunas personas oculta a veces a un auténtico monstruo, de modo que no se hace ilusiones acerca de la sociedad en la que vive...

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