jueves, 21 de enero de 2010

Otras... Del poder de las palabras y la tolerancia



A veces me pregunto si la gente tiene idea del poder de las palabras que salen por su boca o de las que  con el pincel del teclado plasma en la pantalla, yo voy a darle un voto de fe al ser humano y voy a suponer que no.

La realidad no existe, una vez lo leí en alguna parte, la realidad es una percepción individual, es decir, cada uno de nosotros vemos una realidad distinta incluso ante la misma situación, por lo tanto, lo que para una persona podría ser una tontería, para otra tiene mucho significado, mi humilde opinión es que en esa frase "la realidad no existe" se esconde el porque los seres humanos no medimos nuestras palabras.

Como a mi no me alteran ciertas palabras, asumo entonces que quienes están en mi entorno tampoco serán alterados y por ende las pronuncio, y no sólo las pronuncio, las grito a los cuatro vientos para ser más ofensiva, no sé si esto tenga que ver con el hecho de que uno de mis propósitos para este año sea no hacer sufrir, que le he estado dando tantas vueltas al asunto.

El que yo no esté de acuerdo con ciertos planteamientos, no me da derecho a insultar u ofender a quienes los defienden, cada quien ve la vida desde su punto de vista particular y ese punto de vista es tan válido como el mio y se merece igual respeto, ¿Por qué tildar a alguien de tal o cual por su tendencia política, sus preferencias sexuales, su color de piel o sus gustos musicales?. Que monótono sería el mundo si todos fuésemos iguales.

"No comparto tu opinión pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarla" No sé de quien es esta frase, pero me parece muy acertada y oportuna, debería convertirse en nuestra filosofía de vida.

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