jueves, 30 de diciembre de 2010

Letras... Baruca

Hermosamente escrita, un verdadero escape a la realidad, probablemente me quedaré corta al hablar de esta novela de Numa Frías Mileo, así que para ser más respetuosa les colocaré la reseña que se hace del mismo en el blog Palabras y escombros:

Mis felicitaciones a Numa Frías por su primer libro publicado "en Venezuela". El encomillado no va de gratis puesto que anteriormente ya había publicado en España El ojo del vientre, Editorial Biblioteca Nueva, 2003.

Mi respeto también a la editorial FB LIBROS por este logro más allá de las carencias propias del mercado venezolano (incluyendo las del papel). La diagramación del libro es sencillamente perfecta. Sus capítulos están bien demarcados e invitan por la disposición de los mismos, amén del papel y el tipo de letra, a una lectura placentera.

Baruca es una historia de leyenda en donde las maldiciones y sus incautos protagonistas le dan fuerza a través de sus miedos. En este misterioso lugar confluyen los mitos de un pueblo y las penurias de personajes atrapados en sus propias psiquis. Pasado y presente se dan cita en Baruca para expiar culpas propias y ajenas de seres conflictivos, y por tanto, tan humanos como cualquiera, revelándonos hacia el final -sobre la prosa poética de su autor- un secreto que genera más riqueza que el oro y por el que algunos están dispuestos a morir.

martes, 21 de diciembre de 2010

Otras... ¿Y qué tal si no juzgamos?

 
Estoy con mi hermana; bueno una de ellas, para ser más específica la que nació después de mi, y tuvo la suerte y la desdicha de tener una hermana mayor sobreprotectora y celosa de haber perdido el trono en el que estaba hasta su llegada, todo ello a la vez; bueno como les decía, estamos en un prestigioso centro de quiropedia de Barquisimeto, uno de esos sitios en los que sólo se tocan los pies de sangre azul de la ciudad (bueno eso creen ellos, que me están tocando los míos y soy una plebeya), dos señoras a las que el copete casi les toca el cielo raso comparten conmigo las sillas de la sala de espera,  es el turno de mi hermana, ésta se levanta y va directamente al mostrador, su vestimenta, si bien no es vulgar ni tampoco insinuante, no es convencional y deja ver todos y cada uno de sus tatuajes, que valga la ocasión para decirlo, son verdaderas obras de arte. 

Mientras estuvimos en la espera no cruzamos palabra, nos limitamos a esperar y punto, así que para el par de guacamayas encopetadas, perdón quise decir señoras encopetadas, no hay relación entre nosotras y mucho menos parentezco. 

La encopetada número uno dirije la mirada a la pierna derecha de mi hermana, que está tatuada en un cincuenta por ciento de su extensión, abre los ojos como si hubiese visto al mismisimo demonio y le propina un codazo a su vecina para que lleve la mirada a la misma dirección, bajo la cara y sonrío de forma imperceptible, la encopetada número dos niega con la cabeza y pregunta:

.- ¿Cómo una persona puede hacerse eso?
.-  Eso se lo hace la gente que consume drogas y esas cosas. Completa la encopetada número uno.

Decido divertirme un poco, ¡Vamos! que si van a destruir a mi hermana en mi presencia por lo menos algo bueno sacaré de la experiencia.

.- Nadie que esté tan tatuado puede ser normal. Le digo al par de encopetadas.

Acto seguido ambas asienten, y comienza la retahila de posibles causas por las que esa linda muchacha sea ahora un desecho tatuado de la sociedad, que el ejemplo familiar, que si las drogas, que si la televisión, que si la música, en fin, hubo una disertación muy extensa acerca de las posibles razones que habían dañado a mi hermana.

Me aburro de todas esas posibles teorías así que decido divertirme de verdad y les digo:

.- Fíjense señoras, mi madre es una experta en todas esas teorías, las estudió todas intentando explicar el comportamiento de esa muchacha, es difícil explicar cómo es que ella es única y sus otr@s cinco hij@s son tan "normales". ¿Cómo es posible que una ex-campeona de la gimnasia artística del estado se haya tatuado tanto? ¿En que momento pasó de ser la mejor gimnasta del estado a ser la más tatuada? ¿Cómo es posible que una mujer independiente y responsable que paga sus deudas, cumple sus promesas y ama a su familia  esté tan tatuada? ¿Cómo es que esa muchacha se disfraza de payasa en las fiestas infantiles de sus primos y sobrinos y los pequeños invitados la adoran y luego les piden a sus madres un piercing o un tatuaje para su próximo cumpleaños? La respuesta es simple: no existe relación alguna entre esos tatuajes y el ser humano debajo de ellos.

El par de guacamayas me mira de forma extraña, creo que aún no han captado el mensaje, creo que aún no notan que esa muchacha es mi "hermanita" y que acaban de hacer el ridículo de sus encopetadas vidas.

Sale  mi hermana y como de costumbre me sonríe, me abraza y termina con el clásico ¡Vamonos hermana!.

.-Buenas tardes señoras, me despido, que tengan una feliz navidad.

.- Sí, feliz navidad, culmina la apedreada que sale ilesa y sonriente.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Letras... La Catedral del Mar

Excelente, absorbente, genial, cruda, magnífica... Creo que no tengo suficientes adjetivos para describir lo mucho que me gustó esta novela histórica de Ildelfonso Falcones. 

Me recordó mucho El Conde de Montecristo, Arnau Estanyol por alguna razón se me parece muchísimo a Edmundo Dantes, estoy segura que alguien que haya disfrutado El Conde de Montecristo con toda seguridad disfrutará esta novela.

A pesar de que la historia es ficción, al final existe una excelente nota del autor en la cual se aclara que a pesar de que los hechos eran ficticios, están basados en historias reales, cosa que le imprime mucho más interés a la novela.
 
En resumidas cuentas y en mi muy humilde opinión La Catedral del Mar es una verdadera obra de arte que estoy segura que con el correr del tiempo adquirirá la categoría de clásico.

Aquí les dejo la sinopsis tomada de la página oficial del libro y la novela en cuestión:

Siglo XIV. La ciudad de Barcelona se encuentra en su momento de mayor prosperidad; ha crecido hacia la Ribera, el humilde barrio de los pescadores, cuyos habitantes deciden construir, con el dinero de unos y el esfuerzo de otros, el mayor templo mariano jamás conocido: Santa María de la Mar.

Una construcción que es paralela a la azarosa historia de Arnau, un siervo de la tierra que huye de los abusos de su señor feudal y se refugia en Barcelona, donde se convierte en ciudadano y, con ello, en hombre libre.

El joven Arnau trabaja como palafrenero, estibador, soldado y cambista. Una vida extenuante, siempre al amparo de la catedral de la Mar, que le iba a llevar de la miseria del fugitivo a la nobleza y la riqueza. Pero con esta posición privilegiada también le llega la envidia de sus pares, que urden una sórdida conjura que pone su vida en manos de la Inquisición... 

La catedral del mar es una trama en la que se entrecruzan lealtad y venganza, traición y amor, guerra y peste, en un mundo marcado por la intolerancia religiosa, la ambición material y la segregación social. Todo ello convierte a esta obra no solo en una novela absorbente, sino también en la más fascinante y ambiciosa recreación de las luces y sombras de la época feudal.


martes, 7 de diciembre de 2010

Letras... Memorias de Cleopatra: La reina del Nilo

¿Qué se puede decir de Cleopatra que no se haya dicho? No mucho, pero definitivamente leer esta novela biográfica contada por Cleopatra es otra forma de ver la historia.

Muchos tenemos la imagen, y me incluyo porque yo la tenía, de Cleopatra como una femme fatale, una mujer despiadada y calculadora, pero en esta novela Margaret George nos hace admirar a la Cleopatra inteligente, la enamorada, la madre, la hermana, la hija, en fin un montón de roles que desconocemos de la reina.

Sin duda alguna es uno de esos libros que me ha dejado mucho, que me ha enseñado mucho, y no hablo sólo de los datos históricos que sin duda alguna enriquecen mucho, sino a nivel personal. Si ven este ejemplar por allí en alguna librería no duden en llevárselo a casa, no se arrepentirán, les dejo el texto de la contraportada.

La majestuosa reina del Nilo. La mujer cuya extraordinaria belleza envuelta en oro y piedras preciosas ocultaba una inteligencia y poder de manipulación únicos. La seductora infatigable que enloquecía a los hombres. La hábil estratega que supo jugar sus cartas y libero Egipto del yugo romano. La leyenda personificada. Memorias de Cleopatra nos ofrece la oportunidad de escuchar en boca de la propia Cleopatra su verdadera historia.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Otras... Frases



Sí, no puedo quedarme tranquila, ni siquiera en el cine puedo quedarme tranquila. Ayer fui a ver una película e hice lo que últimamente hago cuando veo una película o leo un libro, interrumpo mi lectura o bajo la vista saco el celular de la cartera y anoto alguna frase que me haya hecho pensar o con la que me haya sentido identificada y es esa la razón de ser de este post, simple y llanamente compartir con ustedes algunas de las últimas frases que hoy están en el block de notas de mi celular.

“La opción más fácil no siempre es la mejor” 9 meses.

“En la vida hay que luchar por lo que sabemos que vale la pena” 9 meses.

“Perder el equilibrio por amor es parte de vivir una vida con equilibrio” Comer, rezar, amar

“La audacia ya es una recompensa en sí misma, pues sólo la poseen unos pocos elegidos” Memorias de Cleopatra I La reina del Nilo

"¿Cómo es posible que seamos tantas personas distintas dentro de un mismo cuerpo?” Memorias de Cleopatra I La reina del Nilo

“Lo que para unos es una diversión, para otros puede constituir una prueba suprema” Memorias de Cleopatra I La reina del Nilo

“Nos odias tanto porque de verdad hay momentos en los que nos olvidamos completamente de ti. Nos olvidamos del dolor, de la perdida…” Los dientes de los ángeles

“Los que lo intentan viven y mueren, los demás sólo deambulan…” De una caricatura sin nombre

“Las cosas cambian cuando le duelen es a uno ¿Verdad?” La hora cero

“Si el croupier le había entregado malas cartas, no se hundiría en tangos rencorosos” El baile de la victoria.

“Estoy combatiendo aún contra un bloqueo, como si temiera no poder aceptar esa luz” La misteriosa llama de la reina Loana

“Después de todo, mañana será otro día” Lo que el viento se llevó

“¿Por qué debería explicar de nuevo la misma historia, escribir el mismo libro: ¿Por ella? No lo sé. Quizá por algo aún más grande que ella” Pandora en el Congo

“Hay ocasiones en que negociamos nuestro futuro con el pasado. Uno se sienta en la roca apartada y hace esfuerzos por conseguir un pacto entre aquello que fue, grandes derrotas, y aquello que todavía ha de venir, auténtica oscuridad.” La piel fría

“Los fuertes buscan más fuerza, los débiles buscan excusas” Memorias de Cleopatra I La reina del Nilo

Bueno estas son sólo algunas de las últimas que tengo en el celular, más adelante y si no pierdo la costumbre de guardarlas, les haré llegar otras.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Letras... La vida secreta de las abejas


La verdad me sentí atraída por esta novela solamente al leer el título. No sé si fue que la leí en un momento del mes (desgraciadas hormonas) en el que no debía hacerlo, pero esta novela de Sue Monk Kidd hizo que muchos sentimientos afloraran en mi, llegué incluso a pensar que no era una buena lectura para las horas de la mañana, pero bueno en definitiva me gusto mucho.

No es una novela que atrape, pero si es una novela que invita a continuar leyendo, se las recomiendo ampliamente, pero si eres mujer y me estás leyendo escoge bien el momento del mes en el que leerás esta lindura.

Acá les dejo el texto de la contraportada y el ejemplar en cuestión.

La historia transcurre en el sur de Estados Unidos en el 1964, año de la lucha por los Derechos Civiles. Aislada en una finca, con un padre frío que no la cuida, Lily Owens, muchacha de catorce años, ha pasado gran parte de su vida echando de menos a su madre Deborah, quien falleció en misteriosas circunstancias cuando ella tenía cuatro años. Para empeorar la cuestión su padre T. Ray le dice a Lily que fue ella quien mató a su madre sin querer. Lily creció con su niñera Rosaleen una mujer negra, orgullosa y sin miedo. Cuando Rosaleen intenta defender su recién ganado derecho de registrarse para votar, la atacan los tres peores racistas del pueblo rural y la meten en la cárcel.


jueves, 4 de noviembre de 2010

Letras... Los dientes de los ángeles


¿Qué es la muerte? Una de las grandes preguntas de la humanidad. Si la muerte se personificara ¿qué aspecto tendría? si pudiese decirnos algo ¿qué nos diría? pero una pregunta muchísimo más trascendental aún ¿Qué sentiría la muerte con respecto a nosotros?. Todas estas preguntas y muchas otras son contestadas en esta magnífica novela de Jonathan Carroll, no de forma definitiva y mucho menos inequívoca obviamente, pero contestadas desde el punto de vista de los personajes. 

Existen varios pasajes del libro que me fascinaron, uno de ellos se da cuando uno de sus protagonistas, un enfermo terminal, decide hacer un trato con el miedo y para ello sero  vale de un mecanismo bastante ingenioso, que al final resulta infructuoso, pero muy ingenioso al fin. Aunque al final del libro se sucede un salto temporal un tanto inexplicable y que tiende a perder un poco, definitivamente el argumento final vale la pena.

En mi opinión es una novela que fascina y atrapa que te invita a seguir leyendo y mantenerte sumergido en la historia.

Acá les dejo el texto de la contraportada y el ejemplar en cuestión para quienes se animen.

En mitad de sus vacaciones en Cerdeña, Ian McGann conoce a la Muerte en un sueño. Esta promete responderle cualquier pregunta que le formule, pero si él no consigue comprender sus respuestas, tendrá que pagarlo con la vida.

En Los ángeles, la actriz Arlen Ford ha dejado de ser feliz. Lo abandona todo y se traslada a Austria, donde encuentra a un apasionado corresponsal de guerra. Desde el principio, Arlen se da cuenta de que se trata del hombre al que ha estado esperando toda la vida.

Y en Viena, Wyatt Leonard, enfermo terminal, descubre de repente que posee el poder de resucitar a los muertos. La convergencia de estos tres destinos conforma el núcleo de esta novela audaz y provocativa. 


domingo, 31 de octubre de 2010

Letras... En presencia de mis enemigos


¿Cómo sería hoy el mundo si los nazis hubieran ganado la II Guerra Mundial?

Esta interrogante está en la portada de esta interesante novela de Harry Turtledove. Una historia alternativa que nos muestra un Berlín capital del imperio más grande sobre el globo terráqueo y del que se cree que han eliminado todos los judíos, pero la verdad es que en este Berlín actual aun quedan judíos, los cuales han sobrevivido gracias a alterar sus registros genealógicos eliminando cualquier antepasado que pudiese comprometerles.

Turtledove nos pinta este panorama desde la perspectiva de la familia Gimpel, quienes son judíos y se empeñan en transmitir ese conocimiento a sus hijas a fin de perpetuar la raza. Una de las cosas que más me agradó de esta novela es precisamente como el autor nos hace ver la situación desde los diferentes puntos de vista de los integrantes de la familia Giimpel. Uno de los más interesantes es el de Alicia Gimpel, la primogénita que apenas con diez años, y al enterarse que es judía, debe enfrentarse con todo lo que ha aprendido hasta ahora acerca de su raza, la cual obviamente no era agradable. Alicia entonces entiende que gran parte de lo que les han enseñado en la escuela es una farsa, por lo que ahora deberá cuestionarse hasta la veracidad de las matemáticas.

Aqui les dejo el texto de la contraportada y un avance del ejemplar en cuuestión.

"Heinrich Gimpel es un respetado oficial del mando supremo de la Armada alemana. Ciudadano ejemplar, vive en Berlín con su esposa y sus tres hijas, a quienes inculca los valores de la lealtad y la obediencia al F?hrer. La suya sería la perfecta familia aria si no fuera porque no pertenece a la ""raza superior"".

Como tantos otros berlineses, en un mundo dominado por los nazis, los Gimpel viven ocultando su condición de judíos: acatan las consignas del régimen ante los demás mientras rezan en soledad para que no les descubran. Ahora soplan vientos de cambio, y tendrán que elegir entre seguridad y libertad."


sábado, 30 de octubre de 2010

Notas... El dueto de las Flores de Lakmé

La primera vez que escuché el dueto de las flores de Lakmé, no les miento fue una experiencia mágica, perdí la cuenta de cuantas veces escuché esta aria, decenas, quizás cientos de veces, la verdad no sé sólo sé que cuando la escucho cierro los ojos y estoy en otro sitio (tal vez ese sitio en el que Lakmé reúne flores) y aunque hoy se puedan contar por miles las veces que la he escuchado creo que nunca me aburrirá. Bueno mejor se los dejo aquí para que ustedes se convenzan por sus propios oídos.


martes, 26 de octubre de 2010

Otras... Los libros y yo



Una de mis actividades favoritas es leer ¿Se nota?, leo de todo, en todas partes y como sea. Leo en el celular, leo en papel, leo en la portátil y en la mini.

Me considero una privilegiada, la actividad que más me gusta la aprendí a hacer muy chiquita, a los cinco años y antes de ingresar a la escuela ya sabía leer,  gracias a mi santa madre que también tiene la sana costumbre de hacerlo.

Recuerdo que después de leer El Principito y Platero y yo di el gran salto y a los diez años leí El Padrino. Sí, sé que no era un libro apropiado para una niña de esa edad, pero ahí estaba en la biblioteca de la casa, con esa cubierta dura color vinotinto y de letras doradas, que invitaba a mi infantil mente a leerlo.

Mas o menos por esos mismos años era un espectáculo ponerme a leer en voz alta, recuerdo que mis hermanas mayores, tías, papá, mamá y todos absolutamente todos los mayores de mi casa, me hacían leer en voz alta y orgullosos se pavoneaban de "lo bien que lee la niña".

Los libros me han acompañado en todos los momentos de mi vida, me han enseñado tanto, me han enseñado a perdonar, a levantarme y seguir adelante, a entender a otras personas y también un montón de cosas técnicas de esas que sirven para ganarse la vida pero no para vivir. Estoy tan agradecida con ellos, que no me apego a ellos, generalmente cuando compro un libro lo leo y lo regalo, creo que lo mejor que puedo hacer por ellos es dejarlos en libertad, dejarlos circular para que enseñen a otros lo que yo aprendí.

Siempre habrá un libro en mi vida y mi vida es un libro, después de las personas un libro, indudablemente, es la mejor compañía.

martes, 12 de octubre de 2010

Letras... Asesinos sin rostro


Cuando tienes como hábito leer y la gente lo sabe y conoce cuanto lo disfrutas generalmente quiere compartir contigo cualquier lectura que tenga en casa. Así llegó este libro a mis manos, una compañera de trabajo dijo tener algo que quizás me interesara leer, me lo trajo y heme  aquí haciéndoles el comentario del libro.

Henning Mankell es un autor al estilo de Agatha Christie, ¿Saben? escriben siempre el mismo género, grandes cantidades de libros en los que el protagonista siempre es el mismo detective. El Hercules Poirot de Mankell es Kurt Wallander un policía maduro con una hija problemática, una esposa que lo abandona y un padre casi senil que odia su carrera policíaca. Sí, como la mayoría de los detectives, dectectives ficticios claro está, Kurt Wallander tiene un desastre de vida personal.

Esta historia en particular, deja mucho que desear, la verdad en ningún momento logró atraparme, nunca logró invitarme a leer más o a querer hacerme de otro libro del mismo autor (dudo que lo haga) y para ser ciento por ciento franca, terminé de leer el libro por una cuestión de cortesía para con quien amablemente quiso compartir conmigo algo que leer. Tal vez para quien guste de este tipo de historias de detectives si sea una lectura entretenida, así que por eso les dejo aquí el texto de la contraportada y el ejemplar en cuestión.

Kurt Wallander atraviesa uno de los momentos más sombríos de su vida personal (sus relaciones familiares son un desastre, está ganado peso, bebe mucho y duerme poco) cuando tiene que ponerse al frente de la investigación del asesinato de un apacible matrimonio de ancianos en una granja de Lenarp. El marido ha sido horriblemente torturado y la mujer muere estrangulada poco a poco, con el tiempo justo de pronunciar antes de morir la palabra "extranjero". Kurt Wallander y sus colegas deberán enfrentarse no sólo a un asesino muy especial, que tiene  la sangre fría de alimentar a los caballos del establo después del crimen, sino a una comunidad irascible, presa de insospechados prejuicios raciales. Wallander sabe de sobra que la pacifica apariencia de algunas personas oculta a veces a un auténtico monstruo, de modo que no se hace ilusiones acerca de la sociedad en la que vive...

lunes, 11 de octubre de 2010

Otras... De paraisos, Evas y síndromes premenstruales


Entonces la serpiente, que era el más astuto de todos los animales del campo que Jehovah Dios había hecho, dijo a la mujer:
-¿De veras Dios os ha dicho: "No comáis de ningún árbol del jardín"?
La mujer respondió a la serpiente:
-Podemos comer del fruto de los árboles del jardín.
Pero del fruto del árbol que está en medio del jardín ha dicho Dios: "No comáis de él, ni lo toquéis, no sea que muráis."
Entonces la serpiente dijo a la mujer:
-Ciertamente no moriréis. Es que Dios sabe que el día que comáis de él, vuestros ojos serán abiertos, y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. 
Genesis Capítulo 3 Versículos 1-5

Y ahora me pregunto yo ¿Quién ante semejante argumento no se iba a comer esa manzana?.  

Hoy conversaba con alguien acerca del síndrome premenstrual y de los malestares por los que pasamos las mujeres en esos días. Sí, esos días son un verdadero calvario, no sólo para quienes los padecemos, en ocasiones para quienes nos rodean, y es que nos ponemos irritables y susceptibles, en fin un hervidero hormonal.

Quizás culpemos a Eva y su debilidad ante la serpiente de estos males que nos aquejan, pero ¿Saben qué? yo no la culpo, y expondré mis razones para eximirla de tamaña responsabilidad, es que eso de querer culparla del síndrome premenstrual de todas las mujeres del mundo, es una responsabilidad demasiado grande.

Eva era una criatura inocente,  así la creó Dios, de hecho, Eva ni siquiera sabía lo que era bueno y lo que era malo. ¿Qué de dónde saco esto? pues del argumento usado por la serpiente para seducirla "Es que Dios sabe que el día que comáis de él, vuestros ojos serán abiertos, y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. " ¡Ah! ahora la cosa cambia ¿Verdad? ¿Ven a Eva con otros ojos?.

¿Por qué poner la tentación en el jardín? Veamos, ya dejamos claro el punto de que Eva era una criatura inocente, cómo una niña pues, partiendo de ese punto imaginemos el siguiente escenario. Un niño pequeño, digamos unos séis o siete años, lo encerramos en un cuarto y colocamos frutas por todo el cuarto y en el centro colocamos una pera y le decimos: querido puedes comer de todas las frutas, pero de esta que está aquí en el centro no, de esa no comas. ¡Por favor!, el niño en su inocente curiosidad irá por lo menos a mirar la frutica en cuestión, cosa que aprovechó la serpiente.

No intento cuestionar las decisiones o el modo de obrar de Dios, jamás intentaría tal cosa, sé que mi entendimiento es diminuto en comparación con la grandeza de Dios, y cual ciego jamás llegaré a entenderle en su totalidad, pero tampoco culpo a Eva, yo habría hecho lo mismo, ni les cuento que habría pasado si en vez de un árbol de manzanas hubiese sido un árbol de Pirulin, créanme si les digo que todavía estaría sentada en una rama de esa mata comiendo pirulines, pero por otro lado los hombres serían unos santos, jamás habría ido a compartir "mi mata de Pirulin" con Adán. 

Bueno, quizás con esto no las logre convencer y sigan rayándole la madre a Eva, esperen un momento, Eva no tenía mamá, pero si reconsiderarán su posición ante la inocente.

sábado, 9 de octubre de 2010

Otras... Escogidos


Existen personas que pasan por nuestra vida de una forma tan efímera, pero que dejan huellas tan profundas que se hacen perpetuos en nuestras memorias. No sé como llamar a estas personas, no quiero llamarlas ángeles ni tampoco creo que lo sean, son simples criaturas escogidas que llegan a tu vida con un propósito definido, para cumplirlo e irse y aunque el tiempo compartido con ellos sea poco, cuando las despedimos es doloroso, en otros casos no, la visita fue tan fugaz que no te da tiempo ni de extrañarlos al irse, pero me gusta pensar que esos escogidos parten para cumplir una nueva misión, en otro lugar, con otras personas o simplemente para abrirle paso a una nueva criatura escogida.

Los encontramos en sitios inusuales como paradas de autobuses, salas de espera, aulas de clase, colas en cajas registradoras, a nuestro lado en el metro o en cualquier otro lugar inesperado. A ver, hagan memoria, sé que por lo menos una de estas criaturas podrán recordar.

Recuerdo uno de los míos, no sé como se llama ni nunca lo supe, pero recuerdo perfectamente su cara, sus mejillas rosadas, su mirada bonachona tras unos lentes pequeñitos y su cabello totalmente blanco en una cabeza redondita con una calvicie incipiente que le favorecía mucho. Él no lo sabe, pero fue quien me empujó a abandonar una carrera que no me gustaba, que había iniciado porque simplemente tenía que estudiar algo, e ir detrás de mis sueños con insistencia hasta lograrlos.

Este escogido lo conocí en una camionetica, en un momento de mi vida de esos que yo llamo puntos de inflexión (uso el término sólo para hacer alarde de mis escasos conocimientos matemáticos jeje) ¿Saben? esos puntos en los que nuestras vidas les urge un giro drástico, puntos cruciales en los que se necesitan personas cruciales que nos ayuden a ver con claridad las cosas.

El encuentro fue así, yo iba o venía de la universidad, la verdad ya no recuerdo el sentido del viaje y tampoco es relevante; si, de esa universidad que no me gustaba en la que estudiaba una carrera que no me gustaba, tenía mi libreta de apuntes en la mano y la conversación inicio con mi sonrisa, no lo voy a negar aquí y mucho menos a estas alturas de la vida en la que ya nos tenemos tanta confianza, soy una diente pelado y le sonrío a casi todo el mundo, y digo a casi todo el mundo porque no le sonrío a quienes me miran de forma insistente y escrutadora; él halagó mi sonrisa y notó mi libreta.

El diálogo fue más o menos así:

Preguntó ¿Qué estudia? y le contesté, la verdad sin mucho orgullo, administración de recursos humanos, cabe destacar que no tengo nada contra los administradores y mucho menos contra los administradores de recursos humanos, pero yo estaba estudiando una carrera que no me apasionaba ni un poquito.

¿Vas bien? fue su siguiente pregunta, sí muy bien de hecho, fue mi respuesta esta vez sí con un poco más de orgullo.

Eso es bueno, continuó él, es bueno que te guste lo que estudias porque es lo que harás por el resto de tu vida. Me deja por la parada, dijo esta vez en un tono más alto.

Pero esas palabras activaron una especie de alarma contra incendios en mi interior, "Es lo que harás el resto de tu vida" sonaba como un eco en mi interior. Ese día decidí no seguir esforzándome por estudiar una carrera que sólo me llenaría de frustraciones a la larga. 

Pero el meollo del asunto aquí no es la carrera, ni mi decisión ni nada de eso, es la trascendencia que tuvo un completo desconocido en el rumbo de mi vida. Esta experiencia, la primera de este tipo que recuerdo, me hizo apreciar mucho más esas personas que pasan por tu vida de forma fugaz y me enseñó también que cuando alguien se va, sólo se va porque ya cumplió su misión contigo. Escuchen con atención, quizás en este momento tengan algún escogido a su lado.

lunes, 4 de octubre de 2010

Notas... Toxicity

A veces uno navegando por Youtube sin ton ni son, se tropieza con ciertas cosas que son realmente buenas, tal es el caso de estas chicas, yo no sé si son ellas realmente quienes tocan y no me interesa saberlo, sólo sé que me gusta mucho como suena y por eso se los comparto aquí.

Espero que sea del agrado de ustedes, aquí una excelente versión en violín electrónico de Toxicity de System of a Down, que lo disfruten.

sábado, 2 de octubre de 2010

Letras... El baile de la Victoria

Hermosa, simple y llanamente una novela hermosa. El chileno Antonio Skármeta nos muestra como los sentimientos más sublimes y abominables pueden formar un todo indisoluble en la misma persona, Ángel Santiago, un joven condenado por el delito menor de robarse un caballo que al salir de la cárcel sólo espera cumplir tres sueños sencillos.


Una historia que atrapa y que no podrán abandonar una vez que comiencen a transitarla.

Acá el texto de la contraportada y el ejemplar en cuestión para quienes quieran animarse.

El azar y una inesperada amnistía unen los caminos  de un muchacho que espera convertirse en un exitoso delincuente, el de un viejo maestro del robo desengañado y escéptico y el de la joven bailarina Victoria, hija de una victima de la dictadura de Pinochet. Individuos inmersos en una trama envolvente que conjuga picaresca, amor, humor, dulzura y crueldad, y que desprende en todo momento una profunda alegría de vivir.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Letras... Mil soles espléndidos


Este es el tercer libro que leo referente a esta temática, Afganistan y la nulidad del género femenino bajo el régimen talibán. No ha sido intensionado, en lo absoluto, los tres libros han caído en mis manos de forma totalmente casual, de hecho este último ni siquiera es mio, fue un préstamo o llamémoslo intercambio, que hice con una compañera de trabajo.

Esta novela de Khaled Hosseini, se da en el mismo momento histórico que la novela Kabul de Hirsh, sólo que Hosseini enfoca el momento desde otra perspectiva, la de la mujer común y corriente, la mujer del pueblo, la que realmente sufre y padece los embates del régimen.

Es una novela bastante dura, vamos que la vida de las mujeres afganas durante el régimen talibán no es un jardín de rosas. Me hizo llorar, sentir rabia, impotencia y a veces hasta asco. En mi opinión junto con las otras dos novelas, es decir Kabul y Las golondrinas de Kabul, se puede tener una idea muy cercana del barbarismo, la misoginia y el terror vividos en Afganistan.

Me gustó mucho la novela, en mi opinión es una lectura excelente. Aquí les dejo el texto de la contraportada y la novela en cuestión.

Superando con creces el rotundo éxito de Cometas en el cielo ?más de seis millones de ejemplares vendidos en treinta idiomas? la segunda novela de Khaled Hosseini saltó de inmediato al primer puesto en todos los países donde se ha publicado. Nueva demostración del asombroso instinto de gran narrador de que goza el autor, el libro cuenta la conmovedora historia de amistad entre dos mujeres afganas de orígenes muy dispares, cuyos destinos se entrelazan por obra del azar y de las convulsiones que ha sufrido Afganistán en los últimos treinta años. Hija ilegítima de un rico hombre de negocios, Mariam se cría con su madre en una modesta vivienda a las afueras de Herat. A los quince años, su vida cambia drásticamente cuando su padre la envía a Kabul a casarse con Rashid, un hosco zapatero treinta años mayor que ella. Casi dos décadas más tarde, Rashid encuentra en las calles de Kabul a Laila, una joven de quince años sin hogar. Cuando el zapatero le ofrece cobijo en su casa, que deberá compartir con Mariam, entre las dos mujeres se inicia una relación que acabará siendo tan profunda como la de dos hermanas, tan fuerte como la de madre e hija. Pese a la diferencia de edad y las distintas experiencias que la vida les ha deparado, la necesidad de afrontar las terribles circunstancias que las rodean ?tanto de puertas adentro como en la calle, donde la violencia política asola el país?, hará que Mariam y Laila vayan forjando un vínculo indestructible que les otorgará la fuerza necesaria para superar el miedo y dar cabida a la esperanza.



miércoles, 22 de septiembre de 2010

Otras... Adios

Arte digital por Benedict Campbell

"Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas." Samuel Johnson 

Sí, he decidido dejarlo para siempre. No, no es a una persona, no es un objeto, me refiero a un hábito. Sí un hábito, una costumbre que se ha arraigado en mi hasta convertirse en un acto reflejo, en una respuesta automática y nada meditada. 

Esta mañana al levantarme lo decidí, decidí que ese hábito no continuaría esclavizándome, porque cuando cedo ante la tentación me someto a su yugo. No diré de que hábito he decido desprenderme, aprecio y agradezco mucho que estés acá y me leas, pero comprenderás que hay cosas que deben mantenerse en privado.

No pretendo ni quiero ser un libro de autoayuda, cosa que en mi opinión es pavosísimo, además hay tanta "literatura" al respecto, que cualquier cosa que yo diga será redundante, simplemente quiero contarles mis impresiones del primer día de mi pelea por recuperar mi territorio perdido.

No es la primera vez que decido desprenderme de un mal hábito, no, de hecho si hago un recuento de los que me he desprendido este año, sé que ustedes estarán tan orgullosos de mi como yo lo estoy, y ya que ustedes lo mencionaron, porque fueron ustedes quienes lo mencionaron, hágamoslo y déjenme contarles de lo que me he desprendido este año.

Este año dejé de fumar y reduje en un 99% el consumo de café, y es verdad no fue fácil, no hay luchas más duras que las que libramos contra nosotros mismos, pero en estos dos casos salí airosa, y aunque hoy en día aún me den ganas de fumar, cada día que pasa es mucho más sencillo lidiar con ello.

Pero el hábito con el que emprendí mi lucha hoy, no es uno que se pueda ver u oler o palpar, sólo yo sé que lo tengo,  y su intangibilidad lo hace más difícil de vencer, hoy me di cuenta del enorme parecido que tienen los malos hábitos con las relaciones enfermizas, lo vi acercarse, ganar terreno, me sorprendí recayendo, me molesté conmigo misma por olvidar la fuerza de voluntad, me sentí culpable y volví a rechazarlo para iniciar la lucha desde cero.

Sé que no va a ser fácil, nadie dijo que lo sería, así que sólo me queda pedirles: deséenme suerte.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Letras... Caballo de Troya II

Es difícil definir lo que sucedió con este libro, comencé a leerlo con muchas expectativas porque Caballo de Troya I me había atrapado, el argumento y la historia del libro son simplemente fascinantes, un viajero en el tiempo, escéptico y agnóstico que conoce a Jesús el Nazareno, es sin duda una gran aventura, pero este segundo libro no llenó mis expectativas.

Su lectura fue para mi sumamente pesada (eso no significa que para ustedes lo sea). J. J. Benitez se detiene en exceso en detalles técnicos que hacen tediosa la lectura, y si bien estos detalles ayudan a poner al lector en contexto, el abuso de estos lo saca.

Pero no todo es malo, hay un pasaje en particular que me pareció poético y digno de mención, la historia comienza, cómo es de esperarse, cuando el viajero está de vuelta en este tiempo, este científico agnóstico cambia todos sus paradigmas al conocer al nazareno, y una vez en nuestro tiempo recorre con nostalgia la Jerusalen actual, visita el muro de los lamentos y allí según la tradición judía introduce una petición escrita en un papel entre las grietas del muro, este papel sólo decía "Volver".

Otra cosa que me parece digna de destacar es el componente histórico que contiene que lo hace también realmente interesante a ratos.

En conclusión, quizás sea una lectura un tanto pesada para las personas que como yo se aburren de tantos detalles técnicos, pero no por ello deja de ser algo digno de leer, si lo leen cuéntenme que tal les pareció, aquí se los dejo.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Otras... El elefante y los ciegos.


"El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza" Friedrich Nietzsche

Últimamente me he puesto un poco chismosa, sólo posteo conversaciones que tuve con personas en el pasado y ni siquiera tuve la delicadeza de preguntarles si eran privadas o no, pero a veces hay ciertas conversaciones que dejan enseñanzas tan profundas que lo mejor que se puede hacer es contarlas.

Hace mucho tiempo (no tanto que tampoco soy tan vieja) esta morena hija de padres de clase media baja, más tirando a la baja que a la media, trabajaba repartiendo volantes (flyers) en las calles de mi natal Barquisimeto. Compartía la acera con una chica Hare Krishna que vendía inciensos, esta muchacha mantenía, las veinticuatro horas del día, una sonrisa maravillosa y una palabra amable para todo el que se le acercaba, eso por supuesto me incluía. Era inevitable ser presa del magnetismo y la buena vibra que esta muchacha transmitía, así que cada vez que podía conversaba con ella, la mayoría de las veces de cosas totalmente intrascendentes, hasta que un día conversamos acerca de Dios y de la multiplicidad de religiones que abundaban en el mundo.

Ella me dijo:

-Eso tiene una explicación y es muy sencilla, y es que Dios es como un elefante y los seres humanos somos ciegos.

-¿Cómo así?, pregunté. Bueno la verdad no pregunté ¿Cómo así? Porque en ese tiempo no hablaba gocho, quizás pregunté ¿Cómo es eso?

-Fíjate, Dios es un elefante y nosotros ciegos, tú vas y tomas a Dios por la trompa y me dirás “Dios es como una manguera y es un poco arrugado”. Un segundo ciego va y toma a Dios por una pata y dice: “No, Dios es como un tronco, fuerte y duro”. Una tercera lo toma por la barriga y dice: “No, Dios es grande y redondo, parece una pelota grande”. Y así sucesivamente, cada ciego que tome el elefante por una parte distinta tendrá una interpretación diferente de Dios, que no es correcta ni incorrecta sólo parcial. Nosotros los seres humanos en nuestra infinita ceguera y pequeñez no estamos capacitados para definir a Dios en su totalidad, y quienes intentan hacerlo son más ciegos e ignorantes aún.

No intentemos definir a Dios y mucho menos intentemos decir que comportamientos o que cosas están bien a los ojos de Dios, no seamos ciegos arrogantes hablando con propiedad de cosas que nos son totalmente desconocidas.

martes, 10 de agosto de 2010

Otras... Nuestra naturaleza.


 Imagen: The Water Lily Pond, de Monet. 

"Nadie debería hacer nada contrario a su propia naturaleza". Hace tiempo atrás un amigo me dijo esta frase que ejemplificó pintándome el escenario que les pintaré a continuación. 

Me dijo: 

- Imagina un basurero, el más cochino e inmundo de los basureros, con el olor más putrefacto y nauseabundo que te puedas imaginar y en medio de ese basurero una flor, una linda, delicada y fragante flor. Por otro lado imagina un jardín el más bello y mejor cuidado de todos, con las flores más vistosas y fragantes que hay en el mundo y en el centro del jardín una plasta de mierda (si mierda, ya estamos grandes y podemos decir groserías de vez en cuando). Ahora bien, imagina que pones una abeja en el basurero y la dejas volar en libertad. ¿A dónde crees que irá? ¿Dónde crees que se posará?

- En la flor obviamente, contesté. 

-Y si es una mosca la que liberamos en el jardín, ¿A dónde irá? ¿Dónde se posará?.

- En la mierda, naturalmente.

Naturalmente es aquí la palabra clave, nadie debería hacer nada contrario a su propia naturaleza.

Esa fue nuestra conversación así, sin más, pero esa conversación me ha  acompañado desde el día en que la tuve y es quizás una de las conversaciones que jamás olvidaré.

El ser humano, a diferencia de los animales, es el único ser viviente que se empeña en hacer cosas contrarias a su propia naturaleza, atendiendo a razones tan estúpidas como el "qué dirán", o la totalmente ambigua y absurda "moral y buenas costumbres".

Con naturaleza no me refiero a la raza en la que el azar decidió que nacieras, o el sexo con el que viniste al mundo, con naturaleza me refiero a eso  que te impulsa a levantarte a diario y a hacerle frente a la realidad, ese elemento  en el  que te sientes a gusto y no cambiarías por nada, esa condición, esa elección que te hace sentir simple y llanamente Tú.

Si tu naturaleza te empuja a ser artista, sé artista, si tu naturaleza te impulsa a ser doctor, entonces sé doctor, si tu naturaleza te impulsa a amar entonces ve y ama.

No te detengas en distracciones, compórtate como la abeja, que a pesar de las muchas distracciones o dibujitos que haya en el basurero actúa según su propia naturaleza y va y se posa sobre la flor.

lunes, 26 de julio de 2010

Letras... Deriva Continental

Con esta novela Rusell Banks nos cuenta dos historias paralelas, la de Robert Dubois y Venise Dorsinville. El primero un hombre blanco originario de Catamount (USA) y la segunda de Haití.

Dos historias totalmente distintas que convergen en un mismo punto, para mostrarnos la importancia de la familia y las pequeñas cosas por encima de los bienes materiales y la riqueza.

Él un hombre normal con una familia normal, con tantos problemas económicos como cualquier persona de la clase baja norteamericana y ella una mujer sumida en la más terrible de las pobrezas que decide escapar de Haití para buscar un futuro mejor cueste lo que cueste.

Una novela para reflexionar que finaliza con esta frase “Por consiguiente el sabotaje y la subversión son los objetivos de este libro. Ve, libro mío, y ayuda a destruir el mundo como es”.

Aquí les dejo el texto de la contraportada, esperando que se animen a leer esta fascinante historia.

Contrapunteando las peripecias existenciales de sus dos protagonistas (un americano medio que quiere cambiar de vida de forma radical y una haitiana analfabeta que llega a Estados Unidos huyendo de la pobreza), esta novela constituye una radiografía magistral de la Norteamérica actual, contada con rabia, compasión y una magistral capacidad para plasmar las motivaciones de los personajes. La impactante intensidad de los retratos humanos, la implacable denuncia de las trampas del “sueño americano”, sumergen al lector en una experiencia emocional de la que no quiere zafarse.
Considerado uno de los mayores maestros de la literatura estadounidense actual, Rusell Banks consigue reflejar en esta novela la “deriva moral” de una sociedad y de un modo de vida dominados por el individualismo y el afán materialista.



sábado, 24 de julio de 2010

Notas... Nessun Dorma

Lo único que no lo perdonaré jamás es que se haya ido sin permitirme verlo en vivo.

Una de mis arias favoritas en una de mis voces favoritas, Nessun Dorma por Luciano Pavarotti.

jueves, 8 de julio de 2010

Letras... Kabul

 "Una magnífica novela, que evoca el romanticismo, la crueldad, la tragedia y la pasión de Afganistan". Ken Follet

Que buena novela, que buena historia, que bien escrita, magnificamente llevada, en definitiva Kabul de Mary Elizabeth Hirsh me encantó.

En lo personal me gusta mucho la novela histórica (esta lo es) ya que creo que es la mejor forma de conocerla y en esta novela, Hirsh no sólo nos muestra la historia del Kabul del mediado de los setenta, la caída de la última monarquía afgana y los acontecimientos que desencadenaron la invasión soviética a Afganistán, sino que también lo hace en un estilo maravilloso que te hace olfatear, saborear y palpar la cultura afgana.

Muy recomendable esta obra, aquí les dejo el texto de la contraportada:

Kabul, la novela con la que Hirsh ha obtenido reconocimiento internacional, abre una ventana a un país y a un pueblo que hoy han saltado al candelero mundial.
En verano 1973, cuando el último rey afgano es depuesto del trono, la familia de Omar Anwari, leal ministro del gobierno, se desgaja al mismo tiempo que el país. Catherine, su esposa estadounidense, pasa siete turbulentos años luchando por mantener unida a la familia; Mangal, el primogénito, rompe con su padre por fidelidad a su conciencia política; Saira, la hija que vive en NuevaYork, se desgarra entre dos culturas;Tor, el menor y el más apasionado de los tres, crece y se convierte en el más valiente de los hermanos.
Kabul, una epopeya sobre la guerra civil, intriga política y tragedia familiar, compone un retrato épico, conmovedor y profundo de una nación orgullosa sumida en el más absoluto caos. En ella, un puñado de afganos con diferentes intereses nos ofrecen muchos puntos de vista, desde el fundamentalismo islámico hasta la tendencia socialista de muchas mujeres cultas que luchan por sus derechos. En definitiva, un relato adictivo de acción y suspense.




miércoles, 7 de julio de 2010

Otras... Mirando todo desde arriba.


Hace poco me tomé algunos días de descanso que me debían en el trabajo, y como soy una enamorada de los andes venezolanos inmediatamente salí corriendo para San Cristóbal, hermosa ciudad, demás está decirlo, con un clima maravilloso y una gente espectacular, pero bueno no vine aquí a hablar de San Cristóbal, sino más bien de algo que me pasó cuando estaba por allá, para ser más específica en la aldea turística de El Topón.

El Topón es conocida como "El ventanal del Táchira", desconozco totalmente a que altura se encuentra sobre el nivel del mar, y la verdad no me interesa averiguarlo, no quiero llenar de números ese lugar tan mágico. La cuestión es que estando allí se puede ver la ciudad a lo lejos (pueden verlo en la imagen) después de estar cinco minutos a solas mirándola e intentando identificar algunos lugares conocidos y de los que soy asidua, noté lo pequeña e indistinguibles que son las personas que la habitan y que así, desde arriba y entre tanto verde, se reducen a tamaños microscópicos, no sólo gente sino problemas, preocupaciones y pesares, y comienzas a darte cuenta de las dimensiones irreales que le damos a ciertas cosas, que no somos sino minúsculos puntos con microscópicos problemas, en una inmensidad de cosas maravillosas que nos pasan por un lado sin saber distinguirlas.

Nota: Creo que subiré al Avila mucho más seguido ¿Quién me acompaña?

sábado, 12 de junio de 2010

Letras... La misteriosa llama de la reina Loana

Esta es la primera novela que leo de Umberto Eco y debo confesar que me agradó mucho, la misteriosa llama de la reina Loana es un libro muy tierno que nos ofrece un recorrido por el pasado, específicamente la Italia de de la segunda guerra mundial y de la post-guerra. Además tuve la suerte de comprar el ejemplar ilustrado, lo que hace del viaje al pasado de Yambo pura magia.

Aquí les dejo el texto de la contraportada y una parte de la novela a ver si se animan.

Es triste despertarse una mañana en una cama de hospital y ser incapaz de reconocer a tu mujer y a tus hijos, abrir los ojos y no recordar cuál es tu profesión, ni dónde vives o cuáles son tus gustos a la hora de comer y beber. Esa es la desconcertante realidad de Giambattista Bodoni, Yambo para los amigos, un hombre de sesenta años que, ha perdido la memoria personal, la más ligada a las emociones, y ve su propia vida como si acabara de inaugurarla.



Para ayudarle en el proceso de recuperación, su esposa insiste en que pase una temporada en el caserón de Solara, un pueblo en las colinas piamontesas. Ahí Yambo vivió su infancia, y en el desván están guardados los libros, los tebeos, los discos, los recortes de periódico y los carteles de las películas que lo acompañaron en los primeros años de su vida. Nuestro hombre inicia entonces una labor casi detectivesca para volver a dibujar el pasado a través de estos objetos, que para Yambo no son recuerdos sino hipótesis de trabajo, cosas nuevas que le hablan de un mundo que fue el suyo y el de todas las personas que vivieron en primera persona los momentos más importantes de la historia del siglo XX.



Jugando con la nostalgia y la ironía, Umberto Eco ha convocado en La misteriosa llama de la reina Loana todos los colores del pasado para contarnos la vida de un hombre que, buscando saber quién es, encuentra lo que todos fuimos.

lunes, 7 de junio de 2010

Otras… Cómo una perra feliz.


Muchas veces me he preguntado si nosotros como seres humanos somos realmente libres y autónomos en nuestras decisiones, de hecho recuerdo haber leído e algún lado; no recuerdo el autor, ni el lugar donde lo leí, discúlpenme esta omisión, que somos tan libres como lo es un perro amarrado a la parte trasera de un carro; es decir, sólo tenemos la libertad de elegir a que distancia queremos correr del vehículo. Al leer el planteamiento y al verme retratada en una perra amarrada a un vehículo obviamente me opuse a él, pero en ciertas ocasiones y al observar nuestro comportamiento ante ciertas situaciones, he llegado a aceptar la veracidad del planteamiento.

Se preguntarán ¿Qué situaciones específicamente me han hecho aceptar un planteamiento un tanto desagradable? Y son muchas y variopintas, pero una en especial me viene este día a la cabeza, no sé si alguna vez se los he comentado pero soy un poco anti-nupcias, es decir soy de las que piensan que el matrimonio no es sino otra cosa inventada por los hombres para someternos a los de nuestra misma especie, creo firmemente que si existe amor en una pareja, sobra cualquier papel firmado. Hace algún tiempo compartía una buena amistad con alguien que era afín con este pensamiento, así que pensé que seriamos dos eternas solteras (ojo solteras, que no es lo mismo que solteronas), que quizás compartirían el mismo techo con sus respectivas parejas, pero que muy probablemente no se casarían con las mismas. Bueno hace poco tiempo mi amiga estuvo de aniversario de bodas, lo que me hizo reflexionar nuevamente sobre mi antigua y actual posición, ya que aun no he cambiado mi forma de pensar al respecto.

No soy un ser inflexible, estoy consciente de que lo único constante es el cambio, de hecho quizás mi pensamiento con respecto al matrimonio en algún momento se modifique, pero dudo que sea en un periodo de tiempo tan corto, dudo mucho que hoy piense algo e inmediatamente el día de mañana cambie de parecer, lo que me hizo pensar que cuando mi “amiga” compartía conmigo los pensamientos anti-nupcias, se estaba comportando como el perro (¡Vamos!, que no por tan poca cosa la voy a llamar perra) y yo fungía de vehículo.

No me mortifica para nada el cambio de pensamiento que surgió en mi amiga, pero me lleva a plantearme ciertas interrogantes ¿Realmente se casó porque cortó la cadena que la ataba al vehículo anti-nupcias denominado mifrero? O ¿Simplemente hizo un cambio de cadena y paso a estar encadenada a otro vehículo, esta vez denominado familia o sociedad? ¿A cuántos vehículos estoy yo encadenada en este momento y cuales son pensamientos y posiciones realmente definidas por mí? ¿Será mi posición frente al matrimonio un vehículo más al que estoy encadenada que se denomina rebeldía? Quizás todos estamos atados a distintos vehículos, corriendo detrás de ellos con la lengua afuera y babeando al viento como una perra feliz.

Nota: La de la foto es mi perrita Mariah que es verdaramentete una perra feliz que nunca ha estado amarrada.

lunes, 31 de mayo de 2010

Letras... ZigZag

La instantaneidad de la maldad, somos monstruos por segundos.

Este es el mensaje que se quedó grabado en mi cabeza al terminar de leer esta excelente novela de José Carlos Somoza, que lo hará interesarse por cosas tan poco comunes como la teoría de cuerdas, la física cuántica, los aceleradores de partículas, entre otras cosas.

Una historia que atrapa, que le proporcionará interminables horas de entretenimiento, eso y mucho más es esta novela.

Les dejo el texto de la contraportada y el ejemplar en cuestión a ver si se animan, no se arrepentirán.

Elisa Robledo, joven profesora de física teórica, guarda un secreto terrible. Un secreto que se remonta a diez años atrás, pero que no ha dejado de atormentarla desde entonces. Hasta esa mañana, cuando comprende que tendrá que huir para salvar su vida y que necesitará la ayuda de su único amigo, un colega de su departamento.

Junto a él, Elisa comenzará a recordar la claves de lo sucedido cuando era alumna del prestigioso científico David Blanes, cuyos análisis, basados en la “teoría de cuerdas”, quizá harían posible contemplar el pasado de la humanidad, convertirla en testido de la crucifixión de Cristo o vislumbrar la Tierra en pleno periodo Jurásico, pero que acabaron ofreciendo un resultado insospechado
y escalofriante.

Ahora, años después, Elisa intentará evitar el peligro letal que se cierne sobre ella y todos los que estuvieron relacionados con aquellos experimentos. Un peligro que es fruto de la implacable persecución de un grupo internacional empeñado en obtener todos los secretos y la amenaza de un enemigo anónimo y todopoderoso que pretende aniquilarlos...
 



viernes, 21 de mayo de 2010

Letras... En el cielo con diamantes

Esta novela de Senel Paz (Fresa y Chocolate) es una verdadera bocanada de aire fresco, divertida, amena y refrescante, escrita con un estilo maravilloso que te sumerge en una maraña de narraciones donde el autor te pierde para solo reencontrarte más adelante.

Una historia de dos adolescentes en la Cuba de los sesentas con los Beatles de fondo. Les dejo un fragmento del primer capítulo a ver si se animan.

1
Arnaldo

Esta es la historia de David y Vivian, no la mía, eso que quede claro desde ahora. A mí me implica porque el día que comienza me desperté con el presentimiento de que algo especial iba a ocurrir. Me quedé en casa, a la espera de lo que fuera, pero por la tarde llegaron mis amigos con una invitación para ir donde las chivas y me largué con ellos. Espero que comprendas lo que quiero decir y que no seas de esos que se ponen a bizquear cuando oyen hablar de que los muchachos de los pueblos nos relacionamos con animales pues, de ser así, este cuento no sería de tu agrado. En fin, fuimos, y ya veníamos de regreso, comentando la alegría con que nos recibieron las chivas y lo felices que las habíamos dejado cuando nos pareció escuchar unas voces que procedían de un bosquecito cercano. Nos encaminamos a ver y, a poco que nos adentramos por el bosquecito, topamos con un flacucho, desnudo de la cintura hacia arriba, a quien un grandazo amenazaba con un cinto. ¡Te voy a enseñar, so cabrón, lo que es el respeto y la vergüenza!, gritaba el grande a punto de descargar el primer fustazo. Enseguida nos entusiasmó el espectáculo, no importa que fuera un abuso, y nos pusimos a achuchar. ¡Mátalo!; oye, ¡dale por la cabeza! Pero de pronto, yo escuché una voz que me pedía que sin tardanza saliera en defensa del muchacho. No tuvo que repetírmelo, di un paso al frente y grité al mastodonte, ¡Eh, grandísimo hijo de puta, ¿te las tomas con quien no se puede defender?! Mis socios se asombraron: ¿qué me pasaba?, ¿iba a malograr la fiesta? ¡Te voy a enseñar que es de cobardes lo que haces!, continué yo. Entonces se produjo un silencio, que vino a interrumpir el flaquito. ¿Y a ti quién te da velas en este entierro, se puede saber?, dijo, ¿te crees Don Quijote, o qué? Mis socios y el mastodonte se rieron. Pero a mí, que el muchacho resultara orgulloso me puso aún más de su lado, de modo que di otros dos pasos y empecé a quitarme la camisa y esto fue todo porque el gigante, en viendo que yo era de pelea y hablaba en serio, comenzó a dar explicaciones. Unos depravados, dijo, estaban molestando sus chivas de la peor manera; había agarrado a este, que seguro era de la banda, no había más que verle la carita de sátiro, e iba a enseñarle a fuetazos que si tenía picazón aprendiera a quitársela con mujeres, que para eso no lejos de allí vivían tres puticas; abusar de animales es propio de maricones, ¿no estábamos de acuerdo? No, respondieron los socios a un tiempo; propio de maricones es abusar de uno más débil, y si en el acto no dejaba libre al muchacho se las tendría que ver con todos, ¿qué le parecía? Al descendiente de Goliat no le quedó más remedio que retirarse con el rabo entre las piernas. Mientras se alejaba, volvía la cabeza y profería amenazas y maldiciones, pero ya eso a nadie le importaba ni forma parte de este cuento.
El flacucho era David, como habrás supuesto. Nos dio las gracias, recogió del suelo un mazo de hierbas y unos libros, y ya se disponía a marcharse por su lado cuando lo invité a unirse a nosotros no fuera el gigante a regresar. Por el camino nos contó su vida. Era del campo, dijo, y acababa de mudarse al pueblo con la familia porque a Adela Elvira, su abuela, le venía fallando el corazón y los médicos habían dicho que si no la tenían a mano no respondían por su salud. Con voz quebrada añadió que era él quien la cuidaba de noche y de día, sin apartarse de su lado un momento, pues estaba convencido de que si la Muerte venía a buscarla y lo encontraba a él a los pies de la cama leyéndole la Biblia, no se atrevería a acercarse. Quizás la Muerte lo llamaba desde la ventana para distraerlo y dar el zarpazo, pero él no le respondería, no le respondería. Una especie de Ángel de la Guarda sin alitas, comentó uno de mis amigos por lo bajo y los demás soltaron la risita. Yo los hice callar a todos y le pedí a David que continuara. Si había salido ahora, retomó él la palabra sin prestar oído a la burlas, había sido por la necesidad de recoger unas hierbas para su perrita, a la que también quería mucho y también estaba enferma, llevaba dos días sin probar bocado y con dolor en la panza. En este punto los socios volvieron a meter la cuchareta. Oye, si eres del campo, dijeron, seguro te gustan las chivas. David empezó a bizquear y respondió que no señor, que de ninguna manera. Entonces las yeguas. No, ningún animal, eso es una infamia; si un hombre tiene tratos con un animal será condenado a muerte y también se sacrificará al animal, dice la Biblia. Los socios me miraron: ¿a qué clase de mequetrefe o católico habíamos salvado? Yo me apresuré a aclarar que no a todo el mundo le gusta lo mismo. En esto, David se detuvo. Allá está mi madre, dijo apuntando a lo lejos; mejor nos despedimos; muchas gracias por la ayuda y la compañía. Miramos en la dirección que apuntaba y vimos a la mujer más bella que te puedas imaginar. Parecía italiana, para decírtelo en pocas palabras. Traía un vestido blanco de ovalitos negros, de esos que se ponen las mujeres decentes para salir a la calle, y estaba recostada contra la puerta azul del solar donde vivían. Todos quedamos boquiabiertos. Nunca te imaginas que la madre de alguien pueda estar tan buena. Vimos que venía hacia nosotros, y pensé que algo grave ocurría, pues esto a las madres se les nota de lejos. No me equivoqué. Cuando llegó a donde estábamos, se abrazó al hijo. Ante todo sé fuerte y recuerda que venimos a este valle de lágrimas a sufrir, dijo; y tampoco olvides que eres un hombre y estás en la calle. Al oír esto, David se puso tenso, supongo que adivinando lo que seguía, en tanto yo y los socios mirábamos la cintura, los muslos, el talle, las tetas de aquella hembrona. Ella separó al hijo de sí y, mirándolo a lo más profundo de los ojos para trasmitirle entereza, le soltó el resto: la perrita acababa de morir. No era lo que David esperaba y se quedó lelo. Debió de sentir que el pavimento faltaba bajo sus pies porque empezó a recular y trastabillar, hasta que yo me adelanté y lo agarré por los hombros. Tranquilo, hombre, tranquilo, le dije; más se perdió en la guerra. Fue entonces cuando Estela, que así se llama la madre, reparó en nosotros, y no te imaginas la antipatía con que lo hizo. ¿Quiénes son estos?, preguntó a David, ¿de dónde los has sacado y por qué vienen contigo? Volviéndose a nosotros, preguntó, ¿Qué andan buscando?, ¿qué quieren de él? Y, sin esperar respuesta, se agachó, agarró un cuje y ante nuestra mayor sorpresa empezó a perseguirnos y a darnos cujazos. ¡Largo de aquí, largo de aquí!, gritaba como una posesa, a la vez que levantaba una nube de polvo, ¡si se acercan a él los mato!
¡Está loca!, dijeron mis amigos. ¡Él no es como ustedes!, gritaba ella, ¡él va a estudiar y será un hombre de bien!; ¡váyanse, malandrines, váyanse, no permitiré que lo echen a perder! Entonces David soltó un jipido que nos paralizó a todos. El pobre muchacho no se pudo contener. Las lágrimas le corrían por la cara, y también los mocos, pues tenía catarro. Esto nos conmovió a nosotros, pero no a Estela, que soltó el cuje y partió hecha una fiera hacia el hijo. ¡Carajo!, ¿quién ha visto que un hombre llore por tan poca cosa?, gritó, ¡sécate las lágrimas ahora mismo! ¡Tú no la querías!, la encaró de pronto David. ¿Y por qué iba a quererla, me puedes decir?, repuso ella. Porque no era más que una perrita, él. Ah, ¿piensas eso y no me lo habías dicho?, ella; ¿puedes decirme quién se ha ocupado de ti desde que naciste mientras a tu padre nunca le has visto el pelo? Ah, no, dijeron los socios, nosotros nos vamos antes de que lleguen los del manicomio, y desaparecieron. Entonces Estela se volvió hacia mí y me dijo, Vas a hacerme un favor: no lo dejes ir para la casa hasta que se calme; si la abuela lo ve llorando se va a poner mal o pensará que fue ella la que murió y empezará a dar órdenes para el entierro. Y dicho esto, dio media vuelta y se alejó. La falda le subió hasta medio muslo y pude apreciar sus bien torneadas piernas. Cuando entró al solar, me saqué el pañuelo del bolsillo y se lo alcancé a David. Él lo tomó, se dio vuelta y se sonó la nariz varias veces. Permaneció de espaldas, sollozando y aspirando los mocos y limpiándose con el pañuelo. Cuando por fin se calmó, le eché el brazo sobre los hombros y lo obligué a caminar para alejarnos del lugar. No habíamos andado mucho cuando le dije, Yo siempre quise tener un hermano menor, mi madre estaba a punto de dármelo cuando un día, en medio de una discusión tremenda con mi padre a causa de mi tía, pisó una cáscara de mango y... Ayúdame a cavar un hoyo para enterrarla, me interrumpió él, por favor. Toda la gente que yo conocía hubiera dicho, Ayúdame a hacer el hueco, y nadie hubiera agregado el por favor. Pero él lo dijo así y, ¿qué quieres que te diga?, aquello me emocionó.
—Yo lo abro, muchacho; tú descansa y piensa en otra cosa.
Cuando la tumba quedó lista, dije:
—Bueno, ahora ya puede ir para el cielo o para donde sea; reza o haz lo que vayas a hacer.
No sé por qué, esto le resultó gracioso y sonrió, y yo creo que fue entonces cuando le tomé cariño. No, pensándolo mejor, ese fue el momento en que él me tomó cariño a mí, cuando bajó por unos segundos el puente levadizo que lo separaba del resto del mundo y me dio entrada, si en verdad esto ha ocurrido alguna vez. Mi cariño por él brotó antes, cuando lo vi amenazado por el Goliat, se fortaleció mientras regresábamos al pueblo y se consolidaba ahora, con la sonrisa, pues te aseguro que ignoraba que una persona pudiera sonreír de una manera tan triste y graciosa a la vez, y mucho menos un varón.
—John Lennon también tuvo una perrita —le dije—. ¿Lo sabías?
—No.
—Pues sí. Se llamaba Sally. Un día, la tía con la que John vivía, Mimi, se la regaló al primero que pasó por la calle.
—¿No sería al revés? ¿Sally la tía y Mimi la perrita?
—No, socio, no; yo de los Beatles lo sé todo.
—La mía se llamaba Carolina.
Volvió a quedarse callado, esta vez como pensando en algo importante. Al rato, me volvió a mirar, se miró las manos, dio tres palmadas ante su cara y se quedó tranquilo. —Si tú quieres —dije yo—, podemos ser amigos.
—Está bien; pero dime una cosa: ¿tú crees que estamos dormidos o despiertos?


viernes, 14 de mayo de 2010

Otras... Bienvenid@ a la vida real


¿Qué extraño motor impulsa a una persona a aparentar lo que no es?. Entiendo perfectamente que es muy humano querer agradar, pero yo no quiero que les agrade una @mifrero inventada; no, yo quiero que les agrade esta @mifrero, esta mezcla de jarabe de papelón y ácido. No quiero que conozcan una invención producto de la desesperación, no señor eso sólo denotaría una falta de personalidad absoluta, quiero que me conozcan a mi, con mis defectos y virtudes es más hasta quiero que conozcan a Miss Simpatía porque entendí que hasta esa bitch forma parte de quien soy.

Generalmente adoptamos estas absurdas poses cuando recién conocemos a alguien, pero créanme que he hecho el ejercicio de recular cuando me sorprendo en una actitud contraria a mi naturaleza, así que pueden tener la certeza de que lo que ven es lo que hay, ni más ni menos, esto no sólo me da la tranquilidad de saber que la que les agrada soy yo, sino que también me hace sentir satisfecha a nivel personal ya que le estoy siendo fiel a quien soy, es que se puede vivir siéndole infiel a otros pero jamás a uno mismo.

Así que cuando estén conociendo a alguien y un gusanillo interno les diga: "Pórtate como un caballero, no le digas que te gusta jugar dominó va a pensar que eres un mamarracho" o "Compórtate como una dama, no le cuentes que te encanta comer mondongo, va a pensar que eres una ordinaria", sean fieles a ustedes mism@s, eviten darle a esa persona una bienvenida a la vida real y verán que le gustarán mucho más.

jueves, 6 de mayo de 2010

Letras... Lituma en los Andes

Con Lituma en los Andes el genial Mario Vargas Llosa nos brinda una imagen muy clara de los problemas sociales y políticos del Perú atormentado por los grupos guerrilleros, a través de dos historias paralelas.

Aquí les dejo una breve sinopsis tomada de Lecturalia:

La indiscutible maestría de uno de los mejores novelistas contemporáneos en lengua española se hace patente en estas páginas, que constituyen un impresionante mosaico de situaciones humanas a las que sólo un escritor como Vargas Llosa podía dar tanto dramatismo y profundidad. En un campamento minero de las montañas del Perú, el cabo Lituma y su adjunto Tomás viven en un ambiente bárbaro y hostil, bajo la constante amenaza de los guerrilleros maoístas de Sendero Luminoso, y debatiéndose con misterios sin aclarar que les obsesionan, como ciertas desapariciones inexplicables; está también la historia íntima de estos personajes, sobre todo la de un antiguo amor de Tomás, que se va contando en forma de episodios intercalados como un contrapunto de recuerdos al drama colectivo. El aliento mítico de la narración, en la que se entrevén otras muchas siluetas enérgicamente trazadas, infunde una extraordinaria vida a realidades que se observan de un modo implacable y minucioso. Esta novela obtuvo el Premio Planeta 1993. 


sábado, 3 de abril de 2010

Letras... El Terror

Difícilmente una novela de este género puede lograr que tenga pesadillas y noches sin dormir, Dan Simmons lo logró con esta.

Basada en una historia real de una expedición al ártico, el autor agrega elementos espeluznantes que convierten la trama en algo mas que aterrorizante, Dan Simmons te hace sentir el frío del hielo y el miedo en la piel. Una novela obligada para quienes gustan del género y del autor.

Aquí les dejo el texto de la contraportada:

En 1847, dos barcos de la Armada británica, el HMS Erebus y el HMS Terror, que navegaban bajo el mando de sir John Franklin, están atrapados en el hielo del Ártico. En su anhelada busca del paso del Noroeste, parecen haber fracasado. Sin poder hacer nada por continuar su marcha y completar su expedición, rodeados del frío polar y de inminentes peligros que se ciernen sobre ellos, sólo pueden esperar y rezar para que llegue el deshielo que les permita escapar.

Poco a poco, los días van pasando y las condiciones de supervivencia se vuelven más y más extremas; temperaturas que superan los cincuenta grados bajo cero, provisiones de comida escasas, el deterioro de los barcos o la llegada de enfermedades como el escorbuto van mellando la esperanza de la tripulación, abocada a interminables y agotadoras expediciones por el universo de hielo que les rodea y que parece no acabar.

Por si fuera poco, la presencia de una criatura bestial y misteriosa que acecha a los tripulantes de los barcos hace que los hombres crean que se enfrentan no sólo a las condiciones naturales más adversas, sino también a fuerzas sobrenaturales que superan, por momentos, sus creencias y su razón.

Con el tiempo y la llegada de las primeras muertes, fantasmas como el de la rebelión, el motín o el canibalismo hacen su entrada en escena, en un panorama desolador e incontrolable, que se verá más alterado aún por la llegada de una misteriosa joven esquimal que parece haber surgido de la nada, y que los hombres bautizarán con el apelativo de Lady Silenciosa.

Basada en hechos reales, El Terror es una magnífica e imprescindible novela de un maestro como Dan Simmons. De ritmo trepidante, la prosa del autor consigue reproducir la vida de las expediciones en el Ártico de tal forma que el lector se sienta, aterido, uno más de los tripulantes extraviados en el Polo.