domingo, 29 de noviembre de 2009

Otras... Nuevas tecnologías en seguridad



Me había hecho el propósito de no escribir aquí ningún post que tratase acerca de informática, esa es mi profesión y pues quería que este blog se mantuviese un poco alejado de esa parte, ¿Saben? Que fuese una especie de válvula de escape a mi cotidianidad, pero tarde o temprano esto iba a pasar, se iba a dar un tema de interés general que ameritase que les hablase un poco acerca de ello.

El pasado 24 de noviembre asistí a una jornada acerca de protección de datos y seguridad informática, organizada por CAVEDATOS (Cámara Venezolana de Empresas de Tecnologías de la Información) apoyadas por el SELA (Sistema Económico de Latinoamérica y el Caribe) y que se organizaron con el objetivo de promover el intercambio de conocimientos y experiencias en la materia y a la vez generar un espacio de encuentro y discusión sobre el uso adecuado de sistemas de seguridad en las organizaciones y por parte de los ciudadanos.

En estas jornadas se presentaron nuevas soluciones y avances para el resguardo de la información, principalmente a nivel empresarial, pero pienso que no debemos menospreciar nuestra información personal, porque a fin de cuentas esta es tan valiosa cómo la información que se maneja en las organizaciones, de hecho en muchas ocasiones a algunas personas se nos dificulta un poco el separar la información organizacional de la personal. ¿Cuántas veces no nos hemos llevado en nuestros dispositivos de almacenamiento portátil información organizacional con el fin de revisarla o simplemente concluir algún trabajo en casa?

Se expusieron soluciones a nivel de hardware y a nivel de software, trataré de hacer un resumen acá de las que llamaron especialmente mi atención, bien por ser bastante innovadoras o porque personalmente las encontré bastante útiles y efectivas.

A nivel de hardware dos soluciones se destacaron, esto en mi opinión personal y sin menospreciar las demás soluciones expuestas. La primera de ellas es la tecnología Vpro de Intel, que permite controlar los ataques desde el chipset es decir a nivel de hardware, entre las virtudes que tiene el chipset se encuentra la particularidad de que una vez que detecta un ataque, automáticamente desconecta la máquina infectada de la red evitando así su propagación. Por otra parte en caso de pérdida o robo del equipo si se intenta violar la clave de acceso, el chipset encriptará la información que se encuentra en el disco por lo que la información que se extraiga será inutilizable. Por otro lado, una característica que me agrado mucho de esta tecnología es el enfoque en el ahorro energético, esta permite programar apagados del equipo en caso de tiempos prolongados de inactividad. Estas son algunas de las virtudes de la tecnología que se expusieron, de todas formas aquí pueden encontrar información un poco más detallada.

La segunda opción a nivel de hardware fue presentada por lenovo, esta se trata de un disco duro externo que tiene incorporado un teclado numérico que sólo activa el disco duro mediante la introducción de una contraseña. Permite el loggeo de hasta diez usuarios y cada uno de ellos sólo tendrá acceso al sector del disco duro que se le haya asignado, el resto de la información almacenada en el disco; es decir, la de los otros usuarios, permanecerá inaccesible para este.

La solución, o más bien soluciones ya que presentaron varios productos, fueron las presentadas por la empresa TrustPort, que ofrece una serie de soluciones antivirus, antispyware y antimalware para usos desde computadores personales hasta servidores e incluso tienen un producto para dispositivos extraíbles.

Estas son algunas de las soluciones presentadas que lograron captar mi atención y obtuvieron mi aprobación, pero hay un punto importante en el que todos los exponentes coincidieron, y es la sensibilización por parte de los usuarios. Por más sistemas de seguridad y por muy sofisticados que estos sean si el usuario final no es consciente de los riesgos que existen, siempre existirá una vulnerabilidad, por lo que lo ideal es que cada organización, atendiendo a la naturaleza de la información sensible que maneja, eduquen a sus empleados en este aspecto.

Yo por mi parte prometo en un post no muy lejano, contarles un poco acerca de las amenazas a las que ustedes como simples usuarios de la red de redes se ven expuestos.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Otras... Japi San Guivin

El pasado jueves 26 de noviembre observé un fenómeno que me perturbó un poco, la celebración de un santo hasta ahora desconocido para mí, el San Guivin. La verdad hasta la fecha no conocía la existencia de este santo, de hecho estuve buscándolo en los diferentes almanaques, calendarios, santorales e incluso lo busqué en google y no encontré por ningún lado información acerca de éste.

Lo más curioso es que todos en Venezuela parecen conocer de la existencia del santo en cuestión, ya que muchos de mis conocidos, después del saludo de rigor, me decían “Feliz San Guivin”, claro yo por no pecar de ignorante no preguntaba, pero mi curiosidad pudo más, así que con la mayor de las discreciones, llamé a una amiga que obviamente me había dado el feliz San Guivin y le pregunté que era el dichoso San Guivin. Mi amiga, haciendo gala de una enorme paciencia, después de ponerme cara de “Tú si eres bien ignorante” me explico un poco acerca de colonos e indios y algo sobre una cena, cabe destacar que ella, aunque me miró con cara de erudita en el tema, no sabía muy bien a qué se refería el San Guivin.

Luego de la escueta explicación de mi amiga, sólo pude llegar a la conclusión de que el mencionado santo habría sido o un indio o uno de los marineros que llegó con Cristóbal Colón por allá en el 1492 y con la cena se refería a algún guiso de Chigüire que compartieron nuestros indígenas con los recién arribados. Pero a pesar de haber aclarado un poco mi duda aun persisten en mí otras tantas, como por ejemplo ¿Cómo es posible que no me hayan mencionado ese santo cuando estaba chama e iba a catecismo?, ya que ciertas mamás acostumbran ponerles a sus hijos el nombre de su santo ¿Por qué aun no he conocido a ningún Guivin? (Ojalá ninguna madre le haga ese daño a su hijo).

Si alguien tiene un poco de información un poco más extensa acerca del santo en cuestión, por favor háganmela llegar, no dejen que pase otro día de San Guivin con mi cara de incognita frente a mis amigos, que muy amablemente me desean Feliz San Guivin.

Por si las moscas Japi San Guivin para ustedes, un poco atrasado pero lo importante aquí es que no por mi ignorancia vamos a dejar pasar esta tradición tan criolla y tan nuestra y si les quedó un poco del guiso de chigüire de la cena invítenme un poquito.

Nota: Todo lo aquí expresado es ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Letras... Las cinco personas que encontrarás en el cielo

Con esta novela de Mitch Albom debo confesar que me pasó lo mismo que con Postdata Te amo, es una novela que pone a flor de piel muchos sentimientos y que te pone a reflexionar un poco. El libro termina con una frase más o menos así: " El mundo está lleno de historias, pero todas las historias son una ".

Es una lectura un tanto livianita para mi gusto. Eddie el día que cumple ochenta y tres años muere intentando salvar una niña de un accidente, en el parque de diversiones donde ha trabajado la mayor parte de su vida.

Después de su muerte Eddie va al cielo donde se encuentra con cinco personas en distintos niveles del cielo, cada una de ellas le enseñará una lección que le harán entender el porque de muchas de las cosas que atravesó en vida.

En mi opinión, es un buen libro para llevar a la pantalla y hasta ahí, pero ya me dirán ustedes si me equivoco.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Otras... Viveza pendeja



Desde hace algún tiempo quería escribir acerca de esto, pero ese regionalismo acérrimo que tenemos todos los venezolanos me había impedido hacerlo, es que ustedes saben, esto lo puede leer cualquier persona en el mundo y nadie quiere sacar los trapitos sucios ante los vecinos, pero últimamente he estado envuelta en una serie de episodios que me han convencido de hacerlo.

Todos los venezolanos tenemos ciertas cosas en común, todos nos quejamos del gobierno de turno, todos nos enorgullecemos de las no se cuantas miss mundo y miss universo que tenemos en nuestro haber y todos nos avergonzamos de vivir en uno de los países más corruptos de latinoamerica. De esto último nos quejamos en demasía y siempre le echamos la culpa a los políticos de esto, pero, ¿Son realmente los políticos los únicos culpables de que figuremos en los primeros lugares de tan avergonzantes listas?. Yo, con toda la responsabilidad que conlleva el meterme en estos terrenos escabrosos, contesto con un rotundo NO.

La culpa de que vivamos en un país corrupto no es sólo de los políticos y gobernantes, no señor, la culpa la tiene nuestra cultura de la viveza; si, esa viveza a la que yo llamo viveza pendeja porque es precisamente la que nos tiene sumidos en el estado en el que estamos y mientras no cambiemos esa cultura, tampoco va a cambiar nuestro país.

Por ejemplo, y sólo por citar los ejemplos que me vienen a la mente en este momento; que si los cito todos este post se extendería demasiado, en este país la honestidad no es motivo de orgullo, si usted ve que a alguien se le cae un billete de alta denominación en la calle, lo recoge y lo regresa, no le cuente a sus amigos y allegados, lo más probable es que la frase siguiente a la narración de su anécdota sea: ¡Chamo, tú si eres pendejo! ¿Cómo le vas a devolver esos reales?, si eres venezolano y estas leyendo este post, por favor intenta recordar la última acción honesta que realizaste y cuantos elogios recibiste por eso. Pero si por el contrario te coleas en la fila del banco o en la del concierto, ¡Bravo, chamo! Tu si eres "pilas".

Nosotros los venezolanos estamos tan acostumbrados a la corrupción que nos parece algo "normal". Les cuento, no mencionaré nombres para no herir susceptibilidades.

Estoy con dos conocidos y uno le pregunta al otro:
- Menganito, ¿Ya sacaste la licencia? (La licencia de conducir, para quienes me leen de otros países)
Menganito contesta.
- No, no la he sacado.
- Perensejito ya la sacó, pago como 300 y ya tiene su licencia.
Menganito pone cara de "Eso como que es muy caro"
- Noooo vale, yo prefiero presentar el examen.
Inmediatamente el primer individuo contesta.
- Pero te vas a tener que calar una cola inmensa.
(Ojo, cualquier parecido con la cochina realidad es pura coincidencia)

Yo que escucho inmutable inmediatamente me sube la temperatura como dos grados, me volteo y le digo a Menganito, te felicito Menganito, así es como se deben hacer las cosas, cuando nosotros los venezolanos dejemos de alimentar la corrupción, este dejará de ser un país de corruptos.

Si señores, quienes están leyendo este post y se asombran de lo que le dije a Menganito, sépanlo, si alguna vez han pagado por tramitar un documento, claro sin contar aquí los gastos estrictamente necesarios, ustedes han alimentado la corrupción y la viveza pendeja que está desangrando el país de sus hijos y nietos.

Otro episodio que no deja de indignarme al recordarlo es uno que viví hace muy poco, para quienes no lo sepan tengo que confesar en este momento que soy adicta al café, para nadie es un secreto que últimamente encontrar café en los anaqueles de los supermercados se ha vuelto algo bastante esporádico, se me había terminado mi provisión del, para mi, vital polvo; así que me fui al supermercado más cercano y para variar no había, caminando de regreso a mi casa, decepcionada y pensando en el dolor de cabeza que tendría al día siguiente, me encuentro en la avenida un buhonero con montones del vital polvo, lo miro como quien ha descubierto una mina de oro y le pregunto, ¿Cuanto cuesta el café?, respuesta buhoneril: 18. Yo lo mire con cara de "Tú si eres bien ladrón", porque para quienes no lo sepan eso es casi el doble de lo que cuesta en un supermercado, mi respuesta fue un simple "No, gracias" y seguí mi camino con las tablas en la cabeza y buscando la farmacia más próxima para comprar un analgésico para el dolor de cabeza del día siguiente. Y es que por mucho que necesitará el café, comprárselo habría sido apoyar la corrupción.

Yo sé que una gota de agua no desborda el océano y quizás mi renuencia a apoyar los actos corruptos, que lastimosamente se nos hacen tan comunes y normales, no acabe con la corrupción en este país y mucho menos que descendamos en las listas de países corruptos, pero si tu compatriota (en el sentido más estricto de la palabra y sin alusiones políticas) que me lees, decides también cambiar tu comportamiento después de leer esto y no sólo eso, sino que también replicas el mensaje, esta humilde servidora sentirá que ya ha aportado su granito de arena y renacerán mis esperanzas de que si es posible tener un mejor país. Por último les dejo como reflexión una frase que es de mi propia cosecha: Un país no lo construyen sus gobernantes, un país lo construyen sus habitantes.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Letras... La Virgen de los Sicarios

No se muy bien como describir el sentimiento que produjo en mi esta novela de Fernando Vallejo, no se si me gustó o no me gustó, ha de ser porque quiero tanto al país hermano que no se me hace muy agradable la forma en que Vallejo se expresa de los colombianos y más específicamente de su natal Medellín.

La novela muestra una cara muy dura y muy fea de la realidad actual de Colombia como lo es el sicariato, lo hace con las palabras más duras y más crudas. Hay dos cosas en el libro que sé que tocaran fibras sensibles en muchos de sus lectores, la abierta descripción del amor homosexual y la religiosidad profesada por los sicarios como un contraste siniestro en su forma de ganarse la vida. Es una novela semi autobiográfica por lo que te hará amar u odiar a Fernando Vallejo, quizás, si eres colombiano, lo odies mucho más de lo que lo ames.

Aquí les dejo el texto de la contraportada, no se como ponerle puntuación a esta novela porque me produjo sentimientos encontrados, así que dejaré que ustedes mismos le den la valoración que consideren se merece.

La virgen de los sicarios es una descarnada parodia de la violencia que afectó a Medellín durante el auge del cartel dirigido por Pablo Escobar. Aquí, Vallejo se representa como un anciano homosexual de conservadoras costumbres y de espíritu elitista que se dedica a la gramática y que regresa a su ciudad natal después de largos años de exilio en busca de amantes adolescentes y en espera de la muerte. Con humor cáustico describe la ciudad y sus habitantes, nada escapa a su afán desacralizador y a su mirada crítica. El dominio del lenguaje oral y callejero le permite recrear certeramente la grotesca y desmesurada violencia y logra conmover al lector y hacerle ver de nuevo la tremenda realidad nacional que muchos quisieran olvidar o pretenden ignorar. El cinismo del narrador no tiene límites porque no busca justificarse, ni justificar su conducta. Expone los hechos en forma directa, sin digresiones explicativas y sin hacer concesiones al lector. Su intención no es entretener o mostrar algo desconocido; su intención es sacarnos de la pasividad y el letargo creado por el miedo y la violencia y hacernos participar de los hechos.




domingo, 15 de noviembre de 2009

Otras... Musicalizando el apretujamiento



Pocas cosas en el mundo me proporcionan tanto placer cómo oír la música que me gusta, que a mi modo de oír es buena música pero que a otro le puede resultar un tanto aburrida, y la segunda es leer, nuevamente a mi modo de ver un buen libro, es que aquí el adjetivo "buen" es muy relativo, pero de eso conversaremos en otra ocasión.

Pero a pesar de disfrutar tanto de estos dos placeres o quizás precisamente por disfrutarlos tanto, no puedo llevarlos a cabo simultáneamente, si leo no puedo oír música, créanme no me concentraré y tendré que regresar sobre lo ya leído, más no comprendido, en múltiples ocasiones.

El tiempo en que me es más satisfactorio realizar alguna de estas dos actividades, es en mi viaje al trabajo, en el metro, soy de las persona que se aísla en el refugio de alguno de estos dos placeres durante los veinte o treinta minutos que me toma el recorrido al trabajo (no tomemos en cuenta los días en que el metro tiene sus acostumbrados y tan comunes retrasos). Busco un asiento (Si, lo busco que para eso me levanto temprano) donde la gente a quien lastimosamente le tocará ir de pie no me tropiece, saco mi libro e inmediatamente me traslado a otro mundo, a otra ciudad, a otros tiempos, en mi viaje al trabajo he acompañado a Edmundo Dantes en su cautiverio en el Castillo de If, a Fernando Vallejo en su natal Medellin, a Ricardo Somocurcio en París, Londres y Perú y hasta he estado con los Tecton en su mundo subterráneo.

Es precisamente el leer la actividad que realizó con más frecuencia en el metro, escuchar música lo puedo hacer hasta caminando, pero no hay nada que para mi sea más molesto que precisamente en el momento en que la lectura se pone más interesante, que siempre coincide con el momento en que el tren en el que viajo está a reventar, se suba un personaje con un celular escuchando música por el altavoz del mismo.

Si, este personaje se sube, se ubica al lado del asiento en el que viajo con su celular enganchado en la correa y con un vallenato torturando el altavoz del celular y a todos los que estamos a diez metros a la redonda de él. Nunca jamás de los jamases se ha subido uno escuchando por el altavoz la serenata de Schubert o el bolero de Ravel; no, ellos escuchan a las seis y media de la mañana un vallenato llorón, bueno ¿que vallenato no es llorón? y obligan a los demás a escucharlo también.

No hay cosa más horrible que ser trasladado de un tirón de la École Militaire al apretujamiento del metro por culpa de un personaje que desconoce o ignora para que carajos los celulares vienen con unos audífonos, imagino que estas personas al abrir la caja en donde viene el celular toman la bolsita con los audífonos, la miran cual cavernario observando fuego y se preguntan ¿Para que serán estas cositas?, bien mis queridos amigos musicalizadores de apretujamientos, esas pequeñas cositas las conectas al celular y los extremos, que son semejantes a pastillas un poco grandes, las pones en tus oídos y como por arte de magia tú y sólo tú oyes tu magnífico vallenato.

Así que si tu que me lees, eres una de las personas que anda en el metro musicalizando el apretujamiento, entiende dos cosas, una: la relatividad del adjetivo "buena" en lo que a música se refiere y dos: oyes mucho mejor la música cuando te pones los audífonos.